Versión en abierto (edición verano 2016). Hasta un 10% de la población escolar puede presentar trastornos del desarrollo y/o del aprendizaje.
La investigación ha demostrado que la causa primaria de estas dificultades se relaciona con disfunciones cerebrales sutiles, que con frecuencia llevan a calificar erróneamente como “vagos” a los niños que las presentan. Son dificultades con un impacto negativo en el rendimiento escolar y son una causa importante de fracaso escolar.
Un alto porcentaje de estos alumnos no reciben la atención adecuada en el sistema educativo y una de las posibles causas es la escasa formación del profesorado en la detección y atención a estos alumnos. Una detección temprana y un buen ajuste en las metodologías de enseñanza son fundamentales para dar una buena respuesta educativa a estos alumnos.