miniatura escritura creativa

La escritura creativa ha quedado siempre fuera de la enseñanza reglada. En general ha quedado relegado en los currículos todo esfuerzo por estimular la creatividad de los alumnos: pero en el ámbito de la escritura sus consecuencias son más nítidas, por cuanto ha supuesto renunciar al aula como laboratorio del lenguaje. Incorporar la escritura creativa supone convertir el aula en un lugar de encuentro y debate, para dotar al alumno de una experiencia personal de la palabra, propiciar la indagación en su propio modo de pensar y el diálogo con los otros. Una educación que pretenda ser integral no puede descuidar el desarrollo de la creatividad, esencial en la formación del individuo. 
El método de un taller de escritura creativa permite trabajar distintas materias (no solo la Lengua y la Literatura), al fin y al cabo la escritura y la lectura ayudan a pensar, a ordenar conceptos, a exponerlos y a compartir y discutir las ideas, a generar pensamiento. 
El curso comprende un primer bloque que explica qué es un taller de escritura como metodología, su sentido frente a otras dinámicas más verticales y volcadas en los contenidos. Aquellos profesores que no hayan asistido nunca a un taller pueden tener así una idea de cuáles son sus coordenadas, cómo funciona. En particular las consignas o propuestas de trabajo, eje del taller, que aborda también el siguiente bloque, junto a las claves para trabajar la narrativa y la poesía. El último bloque se centra en el coordinador, en su trabajo y en la adaptación de un taller al aula: sabemos que no es fácil, pero hay métodos que creemos que pueden funcionar bien para que el profesor mute en coordinador y los alumnos en talleristas.