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Introducción

Site: Cursos tutorizados en línea
Course: Prácticas educativas inclusivas para el alumnado con trastorno del espectro del autismo (TEA)
Book: Introducción
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Date: Sunday, 15 September 2019, 6:41 PM

1 El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA)

El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) ha merecido y sigue mereciendo, tras más de siete décadas desde que el psiquiatra Leo Kanner (1943) lo describiera por vez primera, un enorme esfuerzo colectivo intelectual y económico de carácter mundial para intentar comprenderlo y para ayudar de la manera más efectiva a las personas que lo presentan y a sus familias. 

Desde 1943 se ha desarrollado una ingente investigación tanto sobre su conceptualización como sobre posibles hipótesis explicativas, tanto desde un punto de vista psicológico como neurobiológico. Desde hace ya varios años, afortunadamente, se ha alcanzado un elevado grado de consenso mundial sobre su conceptualización, lo que permite avanzar con más fuerza en busca de resultados significativos explicativos del trastorno y en busca de intervenciones basadas en la evidencia que logren resultados significativos en mitigar las consecuencias del trastorno. A la vez se ha dado un enorme paso en el reconocimiento de los derechos, a través de la convención de las Naciones Unidas de los derechos de las personas con discapacidad, convención que conlleva la exigencia jurídica de su cumplimiento a los estados que la adoptan.


2 Equilibrando el tratamiento del TEA y la educación de las personas con TEA

Si bien los esfuerzos destinados a comprender y tratar el Trastorno del Espectro del Autismo son de gran valor, deberían equilibrarse con los destinados a proporcionar apoyos a las personas con TEA y a sus familias para alcanzar cotas de calidad de vida y de ciudadanía similares al resto de los miembros de sus comunidades y garantizar sus derechos como seres humanos plenos en dignidad. 

Este equilibrio deseado entre, por un lado, tratamientos dirigidos a mitigar las alteraciones nucleares del trastorno y, por otro, sistemas de apoyos orientados al desarrollo pleno de la persona y a promover su inclusión en la comunidad, está presente desde los orígenes y se puede percibir en el trabajo de Leo Kanner y de Hans Asperger. 


Leo Kanner encarnaría la expresión de una orientación centrada en el trastorno, con vocación investigadora en busca de la mejor comprensión del TEA y en busca de modelos de tratamiento que impacten contra las alteraciones centrales que provoca en las personas y en su contexto familiar y social. 

Por su lado, Hans Asperger encarnaría la expresión de una orientación centrada en la persona, en ofrecerle una educación, desde la perspectiva de una pedagogía remediadora, que le posibilite con afecto y apoyos su inclusión plena en la sociedad (Asperger, 1944). 

Rita Jordan, experta inglesa en la formación de profesorado en TEA, pareció percibir este mismo desequilibrio señalando: 

“La educación es más que meramente otro ‘tratamiento’. Es el modo en que a los ciudadanos se les enseñan los valores, la comprensión, el conocimiento y las habilidades que les capacitarán para su plena participación en su comunidad; es la puerta para la plena inclusión social” (2008, p. 11). 

Por tanto, una adecuada intervención debería incluir, cuanto de forma más temprana mejor, el tratamiento específico de las alteraciones que provoca el trastorno junto con una educación inclusiva orientada al desarrollo de una vida plena en comunidades justas e inclusivas (Tamarit, 2005). Esto perseguiría como resultado que cada persona con TEA disfrutara de una buena calidad de vida junto con una vida adulta satisfactoria en la comunidad.

3 Características

Actualmente el Trastorno del Espectro del Autismo se caracteriza por un conjunto de alteraciones en la comunicación social y la conducta que están presentes desde fases muy tempranas del desarrollo humano. 

Veamos cada una de ellas, aunque en los bloques siguientes se verán con mayor detalle: 

A. Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diferentes contextos: 

1. Deficiencias en la reciprocidad socioemocional 

2. Deficiencias en las conductas comunicativas no verbales que se emplean en la interacción social 

3. Deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones. 

B. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades: 

1. Movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados o repetitivos. 

2. Insistencia en que no cambie nada, excesiva inflexibilidad de rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal. 

3. Intereses muy restringidos y fijos, anormales en cuanto a su intensidad o foco de interés. 

4. Hiper- o hiporeactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno 

Adaptado de: Asociación Americana de Psiquiatría (2013). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM 5. Arlington, VA.

4 Buenas prácticas

De interés general para todos los bloques, se presentan adaptados algunos principios de buenas prácticas en la educación para personas con TEA que la Fundación para la Educación del Autismo (AET, en inglés) del Reino Unido, elaboró en 2011 de cara a establecer unos estándares de calidad en la atención a este alumnado y que ha sido recientemente traducida por AETAPI


Principios fundamentales de una buena práctica en la educación para personas con autismo:

  • Tener expectativas positivas con el alumnado con TEA. 
  • Integrar métodos basados en la evidencia en prácticas de “enseñanza de primera calidad” para eliminar barreras a los alumnos dentro del espectro del autismo.
  • Aumentar el abanico de oportunidades de aprendizaje para desarrollar capacidades para vivir de forma autónoma. 
  • Usar sistemas para registrar el progreso de logros académicos así como de los resultados sociales y de comportamiento (“capacidades para la vida”). 
  • Poner en marcha y mantener un programa de formación en autismo para toda la plantilla. 
  • Desarrollar una relación estrecha de trabajo y apoyo mutuo con las familias basada en la toma de decisiones conjunta, que reconozca su papel clave para que el aprendizaje continúe fuera de la escuela. 
  •  Procurar construir y mantener fuertes conexiones con los alumnos, y asegurarse de que son participantes activos en decisiones sobre actividades curriculares y extracurriculares y sobre cómo funciona la escuela. 
 Tabla que recoge algunos principios de buenas prácticas en la educación para personas con TEA. 

Adaptada de ¿Qué es una Buena Práctica en la Educación de personas con Autismo?