Validación

Nuestros proyectos parten de que el producto es el que se adapta al cliente, y no a la inversa, como ocurre en el modelo tradicional. Sin embargo, la aproximación tradicional no garantiza el éxito del producto cuando es el usuario el que debe elegir atendiendo a sus preferencias. En ese caso, lo mejor es salir de clase y hablar con los potenciales clientes para descubrir cuál es el mercado y cómo se debe diseñar el producto.

Lo cierto es que hacer investigación de esta índole exige cambiar la mentalidad. Ahora el aprendizaje se produce fuera del aula. En emprendimiento hay una frase muy citada en este aspecto: "Get out of the building". Los hechos están fuera. En al aula sólo hay hipótesis.

En este sentido recomendamos:

  • Haber salido con anterioridad, con el fin de que nos resulte conocido. Además, es bueno haber empezado con pequeños sondeos o trabajos para poder acometer ahora éste, de mayor embergadura.
  • Tener muy, muy claro:
    • Cuáles son tus segmentos de clientes
    • El problema que tienen tus clientes
    • La solución que propones

Y todo esto, porque la gente sabe cosas que tú no sabes: podemos pensar en ocasiones que la gente no sabe lo que quiere, pero son expertos en sus propios problemas. Por ello es fundamental hablar con ellos para aprender. Olvídate de las encuestas: fíjate en las historias de la gente.

Si hay alguien de quién no te debes fiar, es de ti mismo. Los humanos somos tímidos, imparciales, tenemos miedo al rechazo, perezosos y nunca escuchamos. Ten en cuenta todo esto antes de actuar.

Comienza en pequeño, y siempre en modo prueba. Conviene probar con algún familiar o amigo que se preste gustosamente a la dinámica.

Al principio cuesta mucho, pero poco a poco irás cogiendo confianza.

El orden correcto sería éste:

  1. Comienza con amigos o familia y testea el desarrollo de la entrevista
  2. Deja las mejores entrevistas para el final
  3. Para de hacer entrevistas cuando veas que el feedback sea repetitivo

Es fundamental interiorizar que esta fase es clave para todo emprendedor. Por ello, te recomendamos:

  1. Grabar la entrevista
  2. Céntrarse en escuchar
  3. Hacer preguntas abiertas
  4. Indagar sobre todo en las anécdotas
  5. Tomar notas de lo que ves
  6. Completar las notas justo después de la entrevista

Repite este proceso una y otra vez hasta llegar a dar con la solución precisa. Refina tus asunciones. Modifica tu prototipo y continúa haciendo entrevistas. De este modo, seguro que te atreves a emprender con más certeza.

A nuestro nivel, es muy importante realizar, al menos, 2 entrevistas:

  • Una entrevista de problema, para validar el problema del cliente.
  • Una entrevista de solución, para testar nuestra solución con el cliente.