Ámbito de orientación y dinamización

El tutor tiene la obligación de crear un ambiente agradable en el curso, fomentar la cohesión del grupo y ayudar a los alumnos a trabajar en colaboración. La función orientadora de la tutoría tiene también un componente afectivo, en el sentido de que los estudiantes a distancia pueden sentirse aislados en su trabajo o desanimarse fácilmente. Por ello, el tutor debe:

 

  • Conocer y familiarizarse con los alumnos, sus características y condiciones desde el comienzo del curso. Para ello, se promoverá que editen su perfil personal y su presentación al grupo. Estas actividades tienen como objetivo también que los alumnos y tutores comprueben si se ha aprendido a navegar por el aula virtual y se conocen los mecanismos de comunicación pra que no haya impedimentos técnicos en el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Evitar que el alumno se sienta solo, aislado y comunicarse personalmente cuando se perciba posibilidad de abandono o problemas para avanzar. Desde la tutoría se debe ayudar a superar o reducir los posibles problemas de ansiedad de los participantes ante las dificultades de los trabajos o sus plazos de entrega.
  • Enviar consejos, sugerencias, mensajes de apoyo y familiarizar al estudiante con la metodología a distancia empleando las herramientas de comunicación. La formación en línea debe ofrecer a los alumnos opciones de interactividad tanto con sus compañeros, con los formadores y con los contenidos y actividades del curso, cuyo uso debe ser fomentado desde la tutoría respetando los ritmos de aprendizaje de cada alumno.
  • Promover la participación de los alumnos en el curso. El contacto con los otros participantes, el intercambio de opiniones y la existencia de debates darán una mayor riqueza al curso. El tutor de cursos en línea debe ser capaz de introducir y moderar debates en el foro, concertar y moderar sesiones de chat, realizar conclusiones generales tras las correspondientes sesiones o debates y emprender otras acciones dinamizadoras que puedan ser pertinentes para promover la participación.
  • Comunicar  a la asesora responsable del curso incidencias en el desarrollo del curso como intervenciones fuera de tono o irrespetuosas, críticas excesivas al curso o error en materiales o actividades. También comunicar y acordar con la asesora responsable la conveniencia de la ampliación de algún plazo en la realización de las tareas.
  • Comunicar si debe realizar alguna actividad que le tenga ausente del aula virtual como una actividad extraescolar o viaje con alumnos o situación sobrevenida y que le impida atender a su alumnado del curso en línea. La asesora responsable del curso evaluará las necesidades y la organización de la sustitución con el resto de tutores.

Referencias

MARCELO GARCÍA, C. (2006), "Las nuevas competencias en e-learning: ¿qué formación necesitan los profesionales del e-learning?", en MARCELO GARCÍA, C. (ed.), Prácticas de e-learning. Octaedro.

Monográfico Tutoría virtual y e-moderación en red. Revista Electrónica Teoría de la Educación, octubre 2007. USAL. Disponible en: http://www.usal.es/~teoriaeducacion/rev_numero_08_02/monografico_n8_02.pdf

PALACIOS, R. (2007), "La tutoría: una perspectiva desde la comunicación y la educación", en LANDETA, A. (ed.), Buenas prácticas de e-learning. ANCED.