Educación Primaria

En esta etapa es donde suele realizarse el diagnostico. Y como hemos dicho anteriormente, los problemas más llamativos son principalmente conductuales, lo que no quiere decir que no existan unos incipientes problemas académicos. Es importante conocer esta realidad, pues estos "incipientes problemas" pueden ser la base de futuras lagunas que pondrán en muy difícil situación al alumnado con TDAH en los cursos posteriores.

Ficha

Puede descargar la ficha "Dificultades del alumnado TDAH en Educación Primaria" desde aquí (formato PDF)

Ámbito académico:

Lectura:
  • Existencia de omisiones, adiciones y sustituciones.
  • Dificultades con las sílabas trabadas (tr/bl/pr).
  • Escasa comprensión lectora.
  • Ritmo lento, existencia de silabeo y rectificaciones.
  • Pérdida en la lectura en grupo.
Escritura:
  • Errores de uniones, fragmentaciones incorrectas, adiciones, omisiones, sustituciones o repeticiones. Tanto en escritura libre como en copia.
  • Caligrafía pobre y gran desorganización. No respetan pautas y márgenes. 
  • Alto número de faltas ortográficas.
  • Desorganización de los materiales (cuadernos, trabajos, etc.).
Matemáticas y cálculo:
  • Comprensión muy pobre de enunciados.
  • Dificultades para el cálculo mental y escasa memoria de trabajo en general.
  • Errores simples en la copia o transcripción. 
  • Gran cantidad de errores de cálculo, por falta de sistematicidad y desatención. 
  • Dificultad para generalizar aprendizajes previos a situaciones similares. No emplean estrategias organizadas para resolverlos.

El cinco invertido

Imagen de Fortimbras, 2007,CC BY-NC-ND 2.0

Ámbito conductual:

  • Desorganización y falta de autonomía: es posible que el alumno con TDAH no traiga los libros, cuadernos y materiales necesarios e, incluso, que los pierda. También puede olvidar hacer los deberes, la entrega de trabajos y los exámenes. Además, sus cuadernos y trabajos pueden ser muy pobres en cuanto a limpieza y orden.
  • Conducta impulsiva: dificultad grave para realizar secuencias de turnos (en juegos y para levantar la mano, por ejemplo) o para no hablar cuando no toca. Además, las tareas minuciosas que exigen concentración y habilidad manual (manualidades, recortar o similares) les pueden resultar muy costosas, optando, en ocasiones, por hacerlas mal o por no hacerlas. 
  • Conducta hiperactiva y falta de autocontrol: la hiperactividad puede ser muy acusada a estas edades. Permanecer sentado durante horas puede convertirse en una ardua tarea para un alumno o alumna con TDAH y pedirá ir al baño, sacar punta a un lápiz o utilizará cualquier otra excusa con tal de moverse.
  • Conducta desatenta: a edades tempranas puede no ser un gran problema. Le costará seguir la lectura o el hilo de la explicación cuando la clase le resulte monótona. Si las actividades son más dinámicas o novedosas, le costará menos. Esta inatención también es la causante de fallos simples en el cálculo. 
  • Problemas graves de conducta: vendrán principalmente relacionados con una marcada conducta hiperactiva ligada a una fuerte impulsividad.

Como consecuencia, podemos encontrar violencia contra iguales y contra las cosas, no aceptación de normas ni de órdenes del profesorado, desafío a la autoridad o escapismo. Sin duda, este extremo es el que más preocupa a familias y docentes.