En el espacio físico

El propio entorno de la biblioteca es un espacio ideal para promocionar las partes de la colección que interese en cada momento.

Una de las acciones más fáciles de realizar es destacar en espacios bien visibles (paneles informativos, tablones de anuncios, expositores) las recomendaciones, novedades o las obras seleccionadas con cualquier otro tipo de criterio: temático, por formato, por edad...

Acompañar los fondos seleccionados con una muestra de objetos relacionados o transformar el espacio donde se sitúan mediante elementos decorativos, contribuye en gran medida a destacarlos.

Más complejidad tiene la organización de exposiciones con mayor entidad y significado, fruto del trabajo desarrollado con el alumnado, pero merece la pena realizarlas porque además de ser un excelente vehículo para la difusión de los fondos, "es una interesante propuesta que aglutina múltiples esfuerzos, genera una dinámica de trabajo coordinado y con objetivos definidos desde el propio proyecto curricular, crea un ambiente dentro y fuera del aula que da sentido a lo que se hace entre todos en la escuela, valora las posibilidades reales de utilización que tiene el servicio de biblioteca escolar y permite fructíferas interrelaciones entre los miembros de la comunidad educativa" (García Guerrero, 1999).

Recomendamos la lectura del artículo Las exposiciones en la biblioteca escolar, de José García Guerrero, que aporta una buena fundamentación teorica y consideraciones muy útiles de orden práctico en cuanto a los aspectos organizativos.

Este tipo de intervenciones no solo se pueden realizar dentro de la biblioteca, también tienen cabida en otros espacios del centro. Estas son algunas propuestas: