Etapas

Existen diversos métodos para la curación de contenidos pero han sido también Guallar y Leiva, en Las 4S’s de la content curation quienes han propuesto uno de los mejores acercamientos prácticos a la actividad, estableciendo las siguientes fases:

Search (búsqueda)

El primer paso es realizar una búsqueda exhaustiva y rigurosa sobre el tema elegido. Para ello se propone elaborar un listado de términos relevantes y personas expertas en la materia para localizar los contenidos acudiendo a diversas fuentes de información. Las herramientas que pueden ayudar en este proceso son:

  • Buscadores de propósito general: Google, Bing, Yahoo...
  • Sistemas de alertas, como Google Alerts, con los que podemos recibir información puntual sobre los contenidos que se vayan publicando en relación con los términos de búsqueda que se determinen.
  • Seguimiento mediante RSS de las publicaciones realizadas por las fuentes seleccionadas: blogs, revistas, prensa...  Una de las herramientas más adecuadas para este cometido es Feedly.
  • Seguimiento en tiempo real de redes sociales, como Twitter o Facebook, a través de cuentas seleccionadas, etiquetas que coincidan con nuestros términos de búsqueda o listas creadas al efecto.
  • Buscadores especializados en medios sociales, como SocialMention.

Select (selección)

Es un momento clave en el proceso de curación de contenidos que debe ser llevado a cabo por una persona, según su criterio, separando el grano de la paja y seleccionando la información verdaderamente relevante. Se trata de establecer una mediación crítica para ofrecer el máximo valor en el mínimo espacio.

Para ello se pueden utilizar herramientas que permitan guardar la información seleccionada y recuperarla en momentos posteriores, como Evernote o Pocket.

Sense making (caracterización)

Es la fase en la que se aporta el valor añadido y que distingue a la curación de contenidos de la simple recomendación social o la redifusión. La reelaboración del contenido se puede realizar a través de las siguientes prácticas, que acompañamos de la estimación del esfuerzo necesario y el valor que aportan realizada por Guallar y Leiva.

  • Extractar: Copiar el título, las primeras frases y, en su caso, una imagen, del contenido original.
    Exige poco esfuerzo y aporta poco valor.
  • Retitular: Cambiar el título original por uno propio, que puede resultar más pertinente.
    Esfuerzo bajo, valor añadido bajo.
  • Resumir: Redactar un comentario que condense los aspectos más importantes del documento.
    Esfuerzo bajo/medio, valor añadido medio/alto.
  • Citar: Seleccionar un fragmento literal del texto, presentándolo o comentándolo.
    Esfuerzo medio, valor añadido alto.
  • Storyboarding: Reunir distintas piezas de contenido para explicar algo aportando también el propio.
    Esfuerzo alto, valor añadido alto.
  • Paralelizar: Relacionar piezas de contenido de manera original expresando el propio punto de vista.
    Esfuerzo medio/alto, valor añadido alto.

Como vemos, caracterizar la información implica su tratamiento intelectual, para que sea más comprensible en su contexto y mejor apreciada.

Share (difusión)

Es la última etapa del proceso, en la que se publica y difunde el producto final, que como veremos más adelante y en nuestro contexto será una guía temática.