¿Qué significa animar a leer?

La palabra animar solo puede entenderse, hablando de lectura, como incitar, es decir, inducir con fuerza a alguien a una acción. En este sentido sí nos parece un término adecuado, ya que es sinónimo de otros que también se utilizan en este contexto, como promover o fomentar. Lo hemos mantenido en el título de este capítulo porque se trata de una terminología asentada en el ámbito educativo, pero en muchas ocasiones se utiliza para definir actividades de carácter exclusivamente lúdico y siempre relacionadas con textos literarios, buscando un acercamiento de carácter recreativo a libros concretos. Y, sin perjuicio de su realización, el concepto de animación debe ser mucho más amplio y englobar propuestas que pongan al alumnado en situaciones reales de expresión y comunicación, realizadas desde todas las áreas.

Existen corrientes pedagógicas que abogan por la desescolarización absoluta de la lectura literaria, argumentando que para crear un hábito lector real que trascienda los límites del espacio educativo es necesario otorgar plena libertad de elección de obras, espacios y ritmos, que la relación con los textos ha de ser, en todo momento, libre y personal.

Quizás haya que repensar qué tipo de lecturas se proponen, si su nivel de dificultad está bien graduado, qué interés tienen para el alumnado, si a este se le puede otorgar más protagonismo mediante un pacto que determine lo que leerá o al menos una parte... Pero es precisamente en el contexto educativo donde se pueden conjugar ambos tipos de lectura: la libre, fruto de la elección personal, para la que indudablemente se ha de reservar tiempo y espacio, y la reglada, ejerciendo un papel de mediación, para, en palabras de Teresa Colomer, "escuchar, compartir y ayudar en el esfuerzo de leer textos que merezcan la pena". Y estos textos se encuentran, muchas veces, al margen de lo que dictan la publicidad y el mercado.

Elaboración propia. Leer (CC BY-NC-SA)

En muchas campañas de fomento de la lectura se insiste en que leer es divertido, ¿pero lo es? Puede que en ocasiones pero no necesariamente y no siempre. La clave está en que el esfuerzo que requiere proporcione la recompensa esperada. Y para eso es necesario tener claro el objetivo de la lectura, contar con la motivación adecuada, comprender lo que se lee, relacionarlo con la experiencia propia... La lectura, en suma, requiere un trabajo intelectual no desdeñable para el que hay que proporcionar herramientas.

El hábito lector se obtiene tras un largo camino que, entre otras cosas, pasa por la adquisición de la competencia lectora y que debe estar planificado. Por eso, se hable de programa de animación, promoción o fomento de la lectura, la palabra clave es programa. Las acciones deben responder a una planificación global, asumida por todo el centro educativo y plasmadas en el Plan Lector, coordinado por la biblioteca escolar, que debe estar recogido en el PEC.

Actividad de lectura

Un PLEI, de carácter global e integrado en el currículo, estimula el empleo de metodologías más activas y aprendizajes más significativos para el alumnado. Al integrar la lectura, escritura y el proceso investigador en el desarrollo de las diversas materias se potencia un estilo docente que favorece el desarrollo de la competencia lectoescritora, en la medida en que se propicie: el desarrollo de prácticas más creativas y menos reproductivas, ligadas a los usos sociales del texto escrito; la utilización de diversas fuentes documentales; el desarrollo de la llamada literacidad electrónica; un mayor contacto del alumnado con la biblioteca y una integración de la biblioteca escolar en el desarrollo del currículo, etc. Asimismo, el PLEI, al tratarse de un plan de actuación didáctica global e integradora, favorece un tratamiento equilibrado e interrelacionado de los diversos tipos de contenidos relacionados con el aprendizaje y el desarrollo de la competencia lectora, escritora e investigadora y a hacer más consciente a la comunidad educativa de la relevancia de todos ellos.

Plan de Lectura, Escritura e Investigación de Centro. Orientaciones para su elaboración, desarrollo y evaluación.