Referentes

La formación del hábito lector tiene un carácter social y se construye en gran medida por emulación, de ahí la importancia de que el alumnado cuente con referentes en el ámbito familiar y escolar que sirvan como modelo y lo transmitan, alimenten y refuercen.

La familia

La familia es el agente de socialización más importante en edades tempranas y su actitud con respecto a la lectura puede ser un importantísimo elemento para estimular, mediante el ejemplo y las prácticas positivas, la adquisición del hábito lector.

Por eso es fundamental buscar su implicación tan pronto como sea posible, desde mismo momento del ingreso de los niños y niñas en el centro escolar. Si las familias se comprometen con la lectura y siguen las orientaciones que enuncia, de forma muy clara, este Decálogo escrito por Mariano Coronas y publicado en la sección Familia y lectura de Abareque, revista de bibliotecas escolares, tendremos mucho camino recorrido.

La biblioteca escolar debe promover este compromiso y puede hacerlo de distintas formas:

El profesorado

El impacto transgeneracional de la alfabetización también se observa en la relación profesor-estudiantes. Profesores que no leen ni escriben y que no disfrutan la lectura y la escritura, no pueden enseñar a sus estudiantes lo que ellos no tienen.

Rosa María Torres (2006)

Probablemente esto no ocurra en muchos casos, pero para ser referente no basta con leer, hay que ser capaz de convencer de que se hace y además con interés. Llevar libros a clase, hablar sobre ellos, leer fragmentos, visitar con frecuencia la biblioteca, leer en público, son conductas que siempre acaban conformando un modelo positivo para el alumnado.

Sus iguales

A través de experiencias como el apadrinamiento lector, en el que el alumnado de los cursos superiores se encarga de leer en voz alta a los de los cursos inferiores, realizando un acompañamiento durante todo el curso, se crean lazos afectivos en torno a la lectura y el padrino o la madrina se convierten en referentes para sus ahijados o ahijadas.

Las figuras públicas

Otra vía muy efectiva para motivar es aprovechar el tirón de figuras públicas admiradas por el alumnado que se manifiesten como lectoras, que expliquen sus influencias literarias, la necesidad de leer para poder crear, etc. En la red hay muchos ejemplos, puede ser un buen reto que los busquen.