Fase 3: Idear y prototipar

Si bien, en las fases anteriores, veníamos de un proceso en el que se compartían ideas a modo de brainstorming, con reformulación de ideas sobre otras previas etc, ahora evolucionamos hacia un proceso más tangible.

En la tarea de dar una respuesta creativa a los problemas que se plantean como retos, ya hemos visto que se pasa por diferentes fases en las que se exploran ideas de manera divergente para ir a propuestas más concretas (convergencia). Llegados a este punto, debemos avanzar más y dar el paso de convertir nuestra idea en algo más tangible, esto es: prototiparlo. Con ello lograremos plasmar de una manera más visible, real, nuestras aportaciones y comprobar si se corresponden con las expectativas marcadas, pues generamos modelos que luego se validarán en equipo. No es necesario que sea un objeto, puede ser cualquier cosa con la que se pueda interactuar.

Fuente: 10 principios para crear prototipos. 

Es una herramienta muy útil para poder encontrar las críticas constructivas (feedback) que mejorarán nuestro prototipo y que darán lugar a una solución óptima.

 

Alcanzando soluciones innovadoras:

Y del prototipado pasamos a la evaluación (¿validación?) de lo realizado. En este punto de testeo (iterar) toma especial importancia el feedback de compañeros, colegas…, pues con sus opiniones podemos refinar nuestro(s) prototipo(s). Debemos verificar si la solución que se ha alcanzado se ajusta al contexto, si responde a las necesidades que iniciaron este proceso. Retocamos, remodelamos, manipulamos nuestro(s) prototipo(s) de diferentes maneras y así conseguiremos pasar de la cantidad a la calidad, seleccionando las propuestas alcanzadas ya pulidas. Este proceso verificará la viabilidad de nuestro(s) prototipo(s) y nos permitirá llevar a cabo la implementación final en nuestra aula.

Es, como has podido comprobar, un aprendizaje iterativo, es decir, con fases repetidas de divergencia y convergencia que dan la oportunidad de crear, modelar, recuperar ideas constantemente y una oportunidad para el trabajo en grupo planteando problemas que se convierten en retos. En definitivo, es un proceso:

  • Integrador: apela a nuestros sentimiento, nuestros conocimientos, nuestras capacidades de síntesis, negociación, comunicación etc
  • Interdisciplinar: ofrece posibilidades de trabajar conjuntamente con otros compañeros y ofrecer, a la vez, soluciones que abarcan a diferentes sectores y/o ámbitos.
  • Multicausal: potencia nuestras capacidades y estimula nuestra creatividad.
  • Global: es aplicable a cualquier ámbito de nuestras vidas y por eso resulta un proceso enriquecedor