Parte III. Herramientas y técnicas para la observación

OBSERVAR.

Las habilidades para el proceso de observación se basan principalmente en redescubrir nuestra capacidad de extrañamiento y de inspirarse en lo cotidiano sin que pase desapercibido.

Por extrañamiento entendemos ese mirar a nuestro alrededor como si fuéramos de otro planeta, o turistas en una ciudad, como si fuera la primera vez que observamos esa realidad (comportamiento Vûjà dè)y buscáramos constantemente el por qué o para qué de las cosas que funcionan tal y como las observamos.

La mayoría de las innovaciones que se producen en el día a día se basan en que un día, alguien se extrañó de algo que para el resto del mundo era normal, cotidiano. Pero... ¿y si pudiera ser de otra manera?, ¿cómo sería?. 

 Mientras estamos en la fase de observación, buscamos conocer qué problemáticas hay detrás del fenómeno que queremos trabajar. Cuántos puntos de vista distintos somos capaces de aglutinar para a partir de ahí, trabajar en la interpretación del problema que nos dé más posibilidades de actuar. Para ello, durante este "trabajo de campo" solemos anotar en un cuaderno todas las cosas que nos llaman la atención, incluso con dibujos, fotos... 

Herramientas para la observación:

a) El radar de la innovación para facilitar la buena observación.

El radar de la innovación es una herramienta muy útil para conocer en profundidad un problema e innovar en la solución. Similar a un mapa, el radar marca las líneas fundamentales en las que debemos de fijarnos cuando analizamos una situación. Estas son: 

  • El problema, definir claramente qué es lo que queremos investigar cuantitativamente primero y cualitativamente después.
  • Las personas, quiénes son los implicados en dicha situación: quiénes tienen el problema y quiénes condicionan la solución del problema.
  • Dónde tiene lugar el problema y en qué momentos (de forma continua, en un momento concreto y acción cotidiana concreta).
  • Los procesos de resolución de problemas, prever líneas de acción que permitan resolver el problema (posibilidades)

 "Your imagination is the catalyst for the transformation of knowledge into new ideas" - Tina Seelig ("Tu imaginación es el catalizador para la transformación del conocimiento en nuevas ideas")

Una vez se ha realizado el volcado de hechos y se ha recogido la información, se pasa a una fase de convergencia, en la que se seleccionan los hechos que contienen información interesante y que vemos claro que, resolviendo el problema que hay debajo de ese hecho, podríamos encontrar caminos que dieran solución (en parte) a ese reto. Ésta es una representación del radar de la innovación que se utiliza en algunas escuelas de negocio y que sirve de punto de partida al que se utiliza aquí.

b) Otras técnicas que debe conocer el docente para potenciar la observación.

  • Ejercicio de memoria. Se trata de desarrollar en el alumno la memoria visual y que expongan todos sus recuerdos sobre un hecho, lugar  o situación.

El objetivo es que los alumnos se den cuenta de lo limitado que es nuestro cerebro recordando detalles o hechos que hemos vivido en un momento concreto. Por ello, todo observador debe seguir  “el principio de la libreta”, siempre debemos apuntar hechos, elementos de una situación para rescatar la mayor información posible para una investigación.

  • Ver sin oír. Se trata de desarrollar la agudeza visual y no despistarnos por sonidos o explicaciones del contenido que puedan modificar lo que  investigamos

El objetivo es ser capaces de comenzar a observar y extraer conclusiones de su propia visión.

  • Ver y oír. Se trata de complementar la agudeza auditiva y visual y ser capaz de sintetizar lo observado.

El objetivo de este método es obtener toda la información posible según la información visual y auditiva que provee el entorno. El alumno debe desarrollar su capacidad de síntesis reflejando por escrito un informe del hecho que ha estudiado directamente.

  • ¿Qué, cómo y por qué?. “¿Qué Cómo y Por qué?” es una herramienta que puede ayudar a llegar a niveles de observación más profundos. Estas preguntas ayudan a moverse desde observaciones concretas de una situación en particular a emociones más abstractas y a otras motivaciones que están en juego en esa situación. Es una técnica particularmente poderosa de usar también cuando se analizan fotos que el equipo ha tomado en terreno, tanto para sintetizar, como para dirigir el equipo hacia la búsqueda de necesidades futuras.