Qué son

Los Facilitadores de la Conducta son todas aquellas ayudas, incluidas las de Comunicación y Habilidades Sociales, que nos sirvan como recursos fundamentales para reducir las conductas desafiantes y dotar de bienestar a las personas que tienen problemas con la regulación emocional. Ya hemos nombrado algunos en el Bloque 1, como el moldeamiento, el aprendizaje sin error o todos los sistemas que incrementan la comunicación.
Puedes leer el artículo Técnicas de regulación emocional y negociación para saber más.


Uno de los recursos esenciales que vamos a tratar en este apartado va a ser la realización de contratos. Son una forma de abordaje proactivo cuya metodología está basada en la progresión de la conducta positiva, dentro de la filosofía del Apoyo Conductual Positivo. El objetivo de la dinámica de contratos es crear nuevos hábitos de comportamiento, focalizando nuestra actitud en el refuerzo de comportamientos positivos. En la primera fase nos limitaremos a que el alumno con TEA disfrute realizando contratos para posteriormente ir graduando la dificultad.

Otro de los recursos fundamentales, si queremos que las personas con TEA aprendan a solucionar conflictos de manera adecuada, es servir de modelo y aplicar una estrategia más conciliadora de Resolución de Problemas, evitando los castigos, las recriminaciones y los gritos. Es una herramienta muy valiosa de la que nos servimos siempre que nos encontramos frente a un conflicto, ya sea físico o social, ayuda en nuestras relaciones y reduce o elimina los pensamientos negativos ante las dificultades, aumentando de esta manera la eficacia y elevando nuestra autoestima. La metodología de trabajo, dividida en pasos progresivos, que aparece en la literatura de distintas maneras y con distintos nombres, sigue siempre pasos semejantes encaminados a conseguir resultados adecuados a cada problema.


1º-¿Cuál es el problema?
2º-¿Qué es lo que quiero?
3º-¿Cuántas soluciones puedo encontrar?
4º-Elegir la solución mejor
5º-Ponerla en práctica.
6º-Evaluar los resultados


La resolución de problemas la podemos realizar en distintos grados de dificultad, adaptándolos a cada persona, como por ejemplo plasmándola de manera visual. Y esta metodología se puede gestionar de forma individual o en grupo.

Esquema en el que se recogen los pasos para resolver el conflicto: "Alberto me ha quitado la pelota"
L. Escribano 2010. Esquema para resolver un conflicto (CC BY-SA)

En el centro escolar debemos prevenir las situaciones de bullying que pueden sufrir las personas con TEA, ya que son un blanco fácil y extremadamente vulnerables a este tipo de conductas ya que están en inferioridad de condiciones al no poder contar con claridad lo que les ocurre o en ocasiones no saber interpretar las burlas o los malos tratos. En el siguiente enlace encontrarás un artículo en el que se recogen los aspectos más importantes en relación al bullying.

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