Orientaciones para adaptar textos (lectura fácil)

La Lectura Fácil es una metodología que facilita la accesibilidad a todo tipo de textos (legislativos, narrativos, etc) de aquellas personas que puedan tener dificultades de comprensión lectora. La IFLA (International Federation of Library Associations and Institutions) publicó en 1997 unas directrices internacionales que definen las pautas básicas que deben guiar la elaboración de textos de lectura fácil en cuanto a forma y contenido.

Más allá de las normas oficiales de Lectura fácil, a la hora de seleccionar el texto y las imágenes de los materiales que se usen para trabajar la lectoescritura con alumnos y alumnas con TEA (así como otros textos que se muestren para los alumnos en los diferentes entornos del centro) es imprescindible tener en cuenta:

  • Usar un lenguaje sencillo y directo, con vocabulario de uso habitual
  • Evitar los conceptos abstractos
  • Utilizar oraciones cortas e informativas
  • Incluir una sola idea principal en cada oración
  • Emplear la voz activa frente a la pasiva, y evitar las frases condicionales y el subjuntivo
  • Elegir signos de puntuación sencillos
  • Uso de minúsculas, más legibles que las mayúsculas, preferentemente negras sobre fondo blanco y de tamaño moderado (demasiado grande o demasiado pequeña dificultan igualmente la lectura).
  • Texto dividido en capítulos relativamente cortos, y éstos en párrafos, para permitir pausas frecuentes.
  • El fin de página debería coincidir con el fin de un párrafo
  • En los primeros cuentos narrados, las imágenes que acompañen al texto deben representar lo que expresa.

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