Patio

Debemos aprovechar las oportunidades que nos brinda este entorno para poder fomentar la interacción de la persona con TEA con sus compañeros a través del juego. La persona puede aprender a  usar los instrumentos del patio: columpios, juguetes, etc. Puede aprender a dirigirse a sus compañeros y preguntarles a qué quieren jugar, aprender a tolerar perder dentro de los juegos o tolerar jugar a algo que no le apetece del todo. Puede elegir entre varios juegos o las personas con las que quiere jugar, intercambiar materiales con sus compañeros y compartir materiales y juegos.

Observa como en cada entorno podemos fomentar la comunicación y el desarrollo del lenguaje, la interacción así como dar oportunidades a la persona para elegir y  desarrollar conductas adecuadas de control del entorno. Por ejemplo, en el patio puede elegir a qué jugar, con quién jugar, en el aula puede elegir entre un cuento u otro, entre una actividad u otra…

La información visual facilitará la autonomía y la capacidad de planificación de la acción y los pasos para llevar a cabo una determinada acción. Pero no por ser una rutina que llevemos a cabo de la misma manera debemos hacer de estas actividades momentos aburridos. Podemos introducir bromas como ponernos la toalla en la cabeza, darle el tapón de la pasta en vez de la pasta de dientes, etc.