Máquinas Virtuales

Uno de los problemas más habituales con los que se encuentra un alumno que desea seguir esta documentación, es que no suele disponer del material necesario para ello, pues aunque en su centro educativo pueda existir dicho material, entendiendo por tal, el cableado, los conectores, la crimpadora, los switches, los equipos informáticos sobre los que poder instalar los sistemas operativos, etc., presumiblemente no estén a su libre disposición.

Salvo que la persona que siga el contenido de la documentación sea el responsable de las infraestructuras de red de su centro, habitualmente el acceso a los elementos antes citados será cuando menos dificultoso, sobre todo en lo referente a la configuración del equipamiento, pues cambios de configuración en dichos elementos, pueden provocar problemas e interferencias en el normal desarrollo de las actividades docentes programadas por el profesorado.

En la línea apuntada es comprensible que los responsables de las redes de los centros, no permitan que usuarios inexpertos que se están formando en el mundo de las redes de ordenadores, puedan tener acceso a la instalación y configuración de ordenadores de la red del centro, pues obviamente ello podría provocar la comisión de errores que inhabilitaran, al menos temporalmente, el uso de dichos recursos.

Es obvio que difícilmente el lector dispondrá en su domicilio de una red con al menos dos equipos disponibles, que son los requisitos hardware mínimos para poder seguir la documentación, luego parece complejo encontrar un entorno de laboratorio en el cual se pueda seguir el contenido del material libremente y sin miedo ninguno a la comisión de errores.

Entendemos que los motivos indicados anteriormente puedan desanimar al lector a seguir la lectura de esta documentación, pero ahí es donde surgen las máquinas virtuales, como auténtica revolución que permite a cualquier usuario que posea un PC, disponer de forma automática de una red local con la que poder trabajar en un entorno seguro.

Los programas que permiten definir en nuestro equipo máquinas virtuales, permiten simular la ejecución simultánea de varios sistemas operativos en nuestro ordenador; el propio nombre de este tipo de programas, Maquinas Virtuales, indica que no dejan de ser virtuales, es decir, realmente en nuestro ordenador se estará ejecutando un único sistema operativo (el que tengamos instalado, denominado sistema operativo anfitrión), pero una vez que sea cargado el sistema operativo anfitrión en nuestro equipo, podremos lanzar un programa que nos permitirá ejecutar en una ventana otro sistema operativo, de tal modo que tendremos la impresión de que tenemos dos ordenadores corriendo de forma simultánea.

No sólo eso, sino que además si la configuración del direccionamiento IP asignado a cada equipo está en el mismo rango de direcciones, los dos equipos (el real y el virtual) estarán en una misma red, siendo accesibles por tanto los recursos compartidos que existieran en ambas máquinas, y aunque físicamente sólo disponemos de un ordenador, lógicamente podemos pensar que disponemos de dos equipos conectados a un switch; a partir de este momento ya disponemos de una red con la que poder trabajar.

Hemos de darnos cuenta que para llegar a construir esta red virtual, no hemos necesitado ningún material físico de los indicados anteriormente, y por tanto para poder seguir la documentación sólo necesitaremos un ordenador con conexión a Internet (recurso básico para el seguimiento de cualquier material, independientemente de su temática) y un programa que permita correr máquinas virtuales.

 

Icono IDevice

Actividad 2

Investiga qué software de máquinas virtuales podrías instalar sobre el sistema operativo instalado en el equipo desde el cual seguirás los contenidos de la documentación.