El usuario administrador

En GNU/Linux las tareas de administración son desempeñadas por el usuario root (en español, raíz). Los usuarios normales, por razones de seguridad, no tienen este tipo de acceso. Sin embargo, Ubuntu no incluye el usuario root. En su lugar, se concede el acceso administrativo a cada usuario individual. La primera cuenta de usuario que hayas creado en tu sistema durante la instalación tendrá, de forma predeterminada, privilegios de administración. El resto tiene esta opción desactivada, aunque activarla es sencillo.

Cuando ejecutes una aplicación que requiera privilegios de administrador, se te pedirá que escribas la contraseña de usuario. El sistema la recordará durante 15 minutos. Esta característica fue diseñada para permitir a los usuarios realizar varias tareas administrativas sin tener que introducir la contraseña cada vez. Después volverá a ser un usuario corriente. Se previene así que aplicaciones maliciosas dañen el sistema o estropeen algo accidentalmente.

 

Ten cuidado al realizar tareas administrativas y lee con detenimiento los mensajes de las ventanas informativas sin dejarte llevar por la inercia. ¡Puedes dañar tu sistema seriamente!