Comprimir y descomprimir archivos

Cuando comenzó el desarrollo de los sistemas GNU/Linux el almacenamiento de la información era bastante costoso y los sistemas de transmisión de datos aún se encontraban en una fase muy primitiva, por lo tanto, desde el primer momento se tuvo muy en cuenta esta circunstancia y se desarrollaron potentes herramientas para reducir el tamaño de los ficheros sin ocasionar pérdidas de información.

En la actualidad, los sistemas de almacenamiento no resultan caros y el ancho de banda para compartir información ha crecido considerablemente, sin embargo los sistemas GNU/Linux siguen conservando su capacidad para comprimir archivos pues, aunque las circunstancias hayan cambiado no existe ninguna razón para desperdiciar espacio en disco ni para saturar las redes. Cuando se envía uno o más archivos por correo electrónico es siempre una buena idea comprimirlos antes, de este modo se reduce considerablemente el tamaño del correo y por tanto el tiempo empleado en el envío y en la recepción.

Tal vez sea interesante matizar dos conceptos que se encuentran ligados a esta cuestión, pero que significan procesos diferentes. Por una parte está la compresión de archivos, proceso mediante el cual se codifica la información contenida en un fichero resultando otro archivo de menor tamaño y, por otra parte, está el empaquetado de un conjunto de ficheros y/o directorios que consiste en crear un único archivo que los contiene a todos, de manera que al desempaquetar, se reproduce la misma estructura que poseía originalmente el conjunto. Estos dos procesos suelen ser simultáneos, de modo que es habitual tomar un conjunto de ficheros y/o directorios para empaquetarlos y comprimirlos a la vez.

Tienes varias herramientas para realizar estas tareas de una forma totalmente transparente al usuario, aunque en realidad se trata de interfaces gráficas que invocan a una serie de comandos del sistema encargados de efectuar el empaquetado y/o compresión.

La forma más sencilla de crear un archivo comprimido es la siguiente:

  1. Ve al menú Lugares -> Carpeta personal.

  2. Selecciona los archivos y/o carpetas que quieras comprimir.

  3. Haz clic con el botón derecho de ratón sobre cualquiera de ellos y elige Crear archivador del menú contextual.

  4. Pon ahora nombre al archivo o conserva el que se propone, y selecciona el formato de compresión de la lista desplegable.

    Entre los posibles formatos encontrarás:

    • .tar: Empaquetado sin compresión.

    • .tar.gz: Empaquetado con tar y comprimido con gzip.

    • .tar.bz2: Empaquetado con tar y comprimido con bzip2. Proporciona un mayor nivel de compresión pero el proceso de descompresión es un tanto más lento. Éste y los dos anteriores son los formatos más extendidos entre los usuarios de GNU/Linux.

    • .zip: corresponde al popular sistema de compresión de WinZip

    • .jar: archivador java.

Tal vez eches de menos el extendido formato de compresión .RAR. Para disponer de él debes instalar, utilizando Synaptic, los paquetes rar y unrar.

Ya se ha mencionado que uno de los principales usos de la compresión es el envío de adjuntos por correo electrónico. Ubuntu resuelve con un sólo clic de ratón el proceso de comprimir y adjuntar:

  1. Selecciona los archivos y/o carpetas que quieras comprimir.

  2. Haz clic con el botón derecho del ratón sobre cualquiera de ellos y elige Enviar a.

  3. En la lista desplegable Enviar como: selecciona Email (Evolution). En el cuadro de texto Enviar a: escribe la dirección del destinatario y pon un nombre para el archivo comprimido para adjuntar. Pulsa en el botón Enviar. Esto lanzará la aplicación Evolution con la que podrás componer el correo como de costumbre.

Descomprimir un fichero es también muy sencillo, simplemente haz doble clic sobre él.

Se ejecutará entonces el Gestor de archivadores. En la ventana de la aplicación pulsa el botón Extraer y selecciona la carpeta donde deseas ubicar los archivos contenidos en el paquete. Si únicamente quieres extraer algunos selecciónalos individualmente.

Si lo que quieres es extraer el contenido completo de un fichero comprimido lo más sencillo es hacer clic con el botón derecho del ratón sobre él y en el menú emergente seleccionar Extraer aquí...

Icono IDevice Actividad
Ve a tu Carpeta personal. Una vez allí , ve al menú Editar → Seleccionar todo. Haz clic con el botón derecho del ratón en cualquiera de los archivos seleccionados y en el menú emergente elige Crear archivador. De este modo tendrás una copia de seguridad de los archivos de tu carpeta personal que puedes grabar en un CD/DVD, llavero de memoria USB, disco duro externo, etc. Repite esta operación utilizando los diferentes algoritmos vistos en esta sección y compara los tamaños del fichero resultante, así te harás una idea aproximada de los ratios de compresión que posee cada método.