La aplicación Xsane

XSane es la herramienta gráfica que permite, cómodamente, obtener archivos digitales a partir de documentos introducidos a través de un escáner conectado al ordenador.


La aplicación se distribuye en el escritorio en diferentes ventanas, mediante las que puedes tener un control total sobre el proceso de captura y digitalización. Estas ventanas pueden ser mostradas u ocultadas a voluntad, dependiendo de que sea o no necesario intervenir en la corrección de los parámetros que controla cada una de ellas.


Si no estás muy familiarizado con el mundo de la imagen digital, tal vez te parezca abrumador el aspecto de esta aplicación y te sientas un poco desconcertado ante la cantidad de elementos que podemos controlar; por el contrario, si eres un experto en estas cuestiones, apreciarás encantado las posibilidades que ofrece este programa. En cualquier caso, si tu objetivo es escanear una imagen sin mayores pretensiones, no te preocupes, el proceso resultará muy sencillo y podrás confiar en los ajustes automáticos de Xsane.

Un ejemplo básico

Para invocar a XSane ve al menú Aplicaciones → Gráficos → Programa de escaneo de imágenes Xsane.

Al iniciar, Xsane realizará una comprobación de los dispositivos de captura conectados a su sistema y te pedirá, en su caso, que elijas el origen de la imagen. A continuación, mostrará las diferentes ventanas que controlan el proceso de captura.

Para realizar una captura simple, te interesa únicamente la ventana principal rotulada con el nombre xsane, seguido de la versión del programa y de la ventana de Vista previa.

Puedes ocultar/mostrar las diferentes opciones de la aplicación mediante el menú Ventana.


En primer lugar, pulsa sobre el botón Obtener una vista previa para previsualizar el documento que hayas colocado en el área de escaneo.

Seguidamente, selecciona la zona concreta que quieres capturar pulsando con el botón izquierdo del ratón sobre la esquina superior izquierda y arrastrando la pulsación hasta la esquina inferior derecha. Observa la zona seleccionada dentro de un marco con línea discontinua que se conoce con el nombre de “hormigas marchantes”.

Llegó el momento de la captura. Te fijaras básicamente en los siguientes detalles de la ventana principal, por orden de aparición:

  • Nº de copias: Es una opción bastante descriptiva.

  • Modo de XSane: Comprobarás que la opción activa es Visor interno. El resto de opciones guardan la imagen directamente, la envían a la impresora, Fax o correo electrónico, pero es preferible obtener una visualización, antes de guardarla o transferirla, en el visor interno y comprobar que la zona capturada se ajusta a nuestras intenciones.

  • Ruta del archivo final: Carece de importancia si no has establecido Guarda imagen en el apartado anterior, dado que podrás salvar el documento posteriormente.

  • Valor con el que se incrementa el nombre de fichero en caso de guardado automático de varias páginas.

  • Tipo de fichero: La opción «por extensión» deja a Xsane adivinar el tipo de fichero sin necesidad de establecerlo manualmente.

  • Color: En el desplegable inmediatamente inferior estableceremos el tipo de original: Binario, Gris o Color.

  • Rango de color completo, a menos que se trate de una diapositiva o un negativo.

  • Resolución: Es el parámetro más importante puesto que determina la calidad final de la imagen. 150 sería una cantidad idónea si el destino es una impresora de inyección de tinta convencional. A modo de orientación, las resoluciones idóneas según el destino final de la imagen serían: Monitor (72-90), Impresora de tinta (100-120), Impresora foto/láser (120-150) y Reproducción profesional (200-300), siempre contando con que la imagen se imprime a su tamaño original, si has de aumentar la escala, también deberás aumentar en la misma proporción la resolución de la captura.


A continuación, pulsa sobre el botón Explorar de la ventana principal y una barra de progreso te indicará el estado de la captura.

Finalmente, la imagen obtenida se muestra en el visor interno junto a una barra informativa, situada en la parte inferior de la ventana, que te indica las características técnicas de la imagen.

Este visor te permite realizar pequeños retoques en la imagen, pero siempre será mejor realizar éstos en un programa específico como Gimp, de modo que accederás al menú Archivo → Guardar y obtendrás una ventana de diálogo para indicar la carpeta de destino y el nombre de la imagen. El tipo de archivo lo establecerás normalmente con la extensión del fichero, de modo que si escribes imagen.jpg se te guardará la foto en formato JPG.

De manera general podrás indicar que el formato TIF es el indicado para conservar las imágenes sin pérdida de calidad, el formato JPG si su destino es exclusivamente la web, y PNG si vas a usarlas en la web y además van a formar parte de algún documento compuesto, como PDF, o de un documento que va a ser impreso. Una buena costumbre es guardar siempre originales TIF y generar versiones de la imagen adecuadas al destino para el que van a ser usadas.