ETAPA 4: COMPARTIR CONTENIDOS EN LA RED

El conocimiento ha tenido durante mucho tiempo una consideración social, cultural y económica similar a la de bienes materiales, y por tanto se ha tratado como si fuera un bien escaso. Este hecho ha generado todo un sistema de patentes y derechos que en realidad lo que hacen es poner limitaciones a la libre difusión del conocimiento.

Afortunadamente movimientos como el del software libre y realidades como el libre acceso a Internet por parte de la ciudadanía han abierto serias brechas ese tipo de escenarios, planteando en muchos casos problemas a los modelos de negocios basados en las limitaciones en la aplicación y/o difusión de contenidos intelectuales. 

Como ya hemos comentado con anterioridad, el proceso de filtrado, análisis y agregación de información para construir nuevos objetos digitales no solamente constituye la base de nuestro proceso de aprendizaje sino que además nos permite enriquecer el aprendizaje de otras personas, para lo cual debemos compartirlo en la Red.

Los docentes, más que ningun otro profesional, debería trabajar sobre modelos basados en la difusión del conocimiento, para lo cual tenemos no solo que haber desarrollado determinadas competencias actitudinales sino conocer las herramientas y recursos que nos permiten compartir nuestro trabajo, nuestras experiencias y proyectos y, en general, nuestro proceso de aprendizaje permanente.

No tiene sentido desarrollar una Red Personal de Aprendizaje, integrarnos en comunidades, si no estamos dispuestos a compartir nuestros recursos, materiales y reflexiones.

Esto no implica que tengamos que ser capaces de desarrollar complicados manuales u otros recursos digitales, la posibilidad de generar microcontenidos o bien agregar recursos existentes en la Red para construir artefactos más complejos nos permite ser miembros activos de la Red.

 

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imagen con licencia (CC-by-nc-sa) por missha