Estructura cooperativa

Cooperación
Imagen: Buecherwurm (CC0)

Una estructura cooperativa en el aula es aquella organización de la situación de aprendizaje que genera interacción e interdependencia entre el alumnado dentro de grupos de trabajo que persiguen un mismo objetivo.

Desde los años setenta hasta la fecha, no sólo hay múltiples experiencias de aprendizaje cooperativo en todo tipo de contextos, sino que existe una amplia evidencia científica acerca de su efectividad: el aprendizaje cooperativo promueve tanto el aprendizaje como el desarrollo de las competencias básicas del alumnado. En este sentido, por ejemplo, es una herramienta fundamental para aspectos como la competencia social y ciudadana, aprender a aprender o la competencia en comunicación lingüística y resulta muy útil para dar realismo y sentido al resto de las competencias.

Parece una obviedad pero el diseño de la secuencia de trabajo es fundamental en una situación de aprendizaje cooperativo. Es importante considerar que:

  • todos los estudiantes han de tener claro el sentido del proyecto, su desarrollo y su evaluación;
  • cada estudiante debe saber exactamente qué debe hacer en cada momento, con quién y dónde;
  • todos los miembros del grupo deben mantenerse activos durante el desarrollo del proyecto.

La mejor manera de hacer realidad el principio de la responsabilidad individual y grupal es asignar roles a los distintos miembros del grupo y, además, hacer que estos roles sean rotativos. Puesto que hemos distinguido entre la tarea académica y el trabajo en equipo, también podemos hacer una distinción entre roles para el desarrollo de la tarea académica (coordinación, secretaría, cronometrado, etc.) y roles para la gestión del trabajo en equipo (normativa, apoyo, crítica, etc.).

Otros elementos importantes a la hora de establecer una estructura de aprendizaje cooperativo son el tamaño y las características del grupo. En cuanto al tamaño, para mantener un nivel y una calidad de comunicación aceptables, el tamaño del grupo no debe superar los siete miembros. Por encima de seis/siete miembros es difícil mantener unas relaciones de trabajo efectivas y el grupo tiende al conflicto y a la fragmentación. Además, es obligatoria la heterogeneidad del grupo en su composición, debiéndose considerar tanta variedad como haya en el grupo-clase: sexo, origen cultural, lenguas, actitud ante el estudio, resultados académicos, etc.

La conexión entre las TIC y el aprendizaje cooperativo también ha recibido bastante atención e incluso ha generado conceptos específicos como el Trabajo Cooperativo Asistido por Ordenador. Podemos encontrar en la red -como demuestra el uso actual de la red social- mecanismos para favorecer un buen tejido de relaciones interpersonales y para el trabajo cooperativo que pasan por el establecimiento de líneas de comunicación fluidas entre los miembros del grupo al tiempo que realizan la labor académica, por ejemplo a través de herramientas como Elgg o Edmodo.

En este sentido, el groupware o software colaborativo puede ayudarnos a gestionar tanto las relaciones interpersonales como el proceso de trabajo. Además del ubicuo Moodle, en la red podemos encontrar propuestas como el Basic Support for Cooperative Work (BSCW) que nos permiten unificar herramientas de comunicación y de trabajo, como puedes ver en el documento que han realizado en la Universidad de Almería sobre BSCW. Para usar el BSCW es necesario un registro pero su uso es gratuito para instituciones educativas.

Si optas por una enseñanza con herramientas "loosely-coupled" (fuera de un entorno de aprendizaje como Moodle o WebCT y utilizando, por tanto, herramientas de la web 2.0 como blogs, wikis, etc.), es conveniente que la estructura de trabajo quede bien clara desde el principio, aunque los estudiantes tengan un amplio margen para establecer sus propias estrategias de trabajo. El uso de Google Drive y Google Sites puede permitir tener un punto de referencia estable que se vaya ampliando con otras herramientas de nuestro kit-tIC particular a medida que transcurre el plan de trabajo y la tarea.