Investigación de campo

El trabajo cooperativo en parejas o pequeños grupos no es una organización que surja espontánea (si ha de cumplir con los requisitos del aprendizaje cooperativo antes expuestos), por lo que hay que ir preparándola gradualmente, trabajando primero la cohesión y familiaridad del grupo y, progresivamente, el reparto de responsabilidades. Esta preparación facilita la adecuada interacción entre el alumnado y su entorno para que puedan desarrollar un estudio detallado de algún aspecto de la realidad relacionado con los contenidos de las áreas curriculares, lo que supone una investigación de campo (movimiento hacia fuera del aula). Para ello pueden interesarse por la comunidad escolar, por su entorno (barrio) o por elementos más lejanos (centros de trabajo como una fábrica o una lonja pueden ser objeto de estudio).

Para llevar a cabo una investigación de campo podríamos considerar cinco pasos fundamentales:

  1. Determinar un área de interés (ya sea motivado por lecturas, observación, comentarios, etc.); por ejemplo, “la pesca”.
  2. Formular una pregunta. La pregunta ha de ser tal que, por un lado, creamos que seremos capaces de responderla y, por otro lado, estimemos que merece la pena estudiarla; por ejemplo, “¿qué pasa desde que el pescado está en el mar hasta que llega a nuestra mesa?”.
  3. Refinar y precisar al máximo la pregunta; por ejemplo: “¿qué personas se ven implicadas desde que el pescado está en el mar hasta que llega a nuestra mesa?” y “¿qué hace cada persona?”
  4. Definir los datos que te hacen falta para responder a esa pregunta; por ejemplo, “profesiones del mar”, “lugares relacionados con la pesca y la venta de pescado”, etc.
  5. Preparar la investigación: qué tipo de recogida de datos, análisis e interpretación son necesarios para responder a mi pregunta; por ejemplo, cuestionarios para los pescadores, hojas de observación para la lonja o la pescadería con los nombres de los peces, etc.

Debemos definir con claridad qué vamos a investigar y qué vamos a producir como resultado (un mural, un informe escrito, una narración, o incluso un reportaje fotográfico); es decir, en la fase preparatoria se organiza la investigación clarificando objetivos, repartiendo responsabilidades, preparando cuestionarios u hojas de observación, así como solucionando cuestiones que podamos encontrar y para las cuales necesitemos algunos conocimientos previos.

Para realizar una investigación de campo debemos comenzar por una fase de toma de datos que implica tomar notas, hacer preguntas, buscar información, compartir con el grupo ciertas actividades, etc. En segundo lugar, estas observaciones deben conducir a una interpretación de los fenómenos observados. Así pues, se necesita una segunda fase de reflexión cooperativa, en la cual distintos observadores aporten sus visiones sobre el tema. La utilización de múltiples observadores es un elemento interesante pues nos permite reflexionar sobre la diversidad, no sólo en el grupo observado, sino también en el grupo observador. Finalmente, los estudiantes preparan y difunden su informe de investigación en el formato acordado dentro del proyecto.

Investigación ABP

Investigar en el aula no es ninguna novedad; ya lo hacíamos antes de la llegada de las TIC, como podemos ver en la experiencia de Enrique Martínez-Salanova de investigación con el periódico (1999). Sin embargo, las TIC facilitan y multiplican las posibilidades de investigación y aprendizaje-servicio.