Portafolio

El portafolios es tanto una estrategia como un instrumento de evaluación. Por un lado, el portafolios es una estrategia de evaluación que pretende recoger el material elaborado a lo largo del desarrollo del proyecto. Por otro lado, el portafolios es un instrumento de evaluación que mantiene y gestiona el estudiante y que comparte con el docente para su evaluación.

En la siguiente presentación puedes ver el sentido y los principios fundamentales del uso de portafolios para la evaluación:

El portafolio es una herramienta flexible de evaluación que nos permite recoger evidencias y reflexiones sobre el proceso de aprendizaje. En este sentido, es un instrumento global que puede contener rúbricas, contratos de aprendizaje, elementos del diario de aprendizaje y demás herramientas de evaluación así como las evidencias que se acuerden con los estudiantes sobre su aprendizaje y el proceso de trabajo.

Hay muchas formas distintas de poder crear un portafolios. Podríamos usar, entre otras:

En todo caso, la elección de la herramienta estará determinada por la competencia digital de los usuarios, los objetivos del propio proyecto y el tipo de portafolio que queramos crear: para un portafolio colaborativo, mejor una wiki; para un portafolios personalizado, mejor un blog u otras opciones.

Tras la evaluación del alumnado participante, es necesaria una evaluación del proyecto de tal forma que podamos determinar si el esfuerzo ha merecido la pena. Cualquier empeño serio y profesional, y el Aprendizaje basado en Proyectos lo es, debe ser objeto de una evaluación que permita dilucidar si se han alcanzado los objetivos planteados por el proyecto, si éste ha cumplido con las expectativas, si los participantes están satisfechos y si han surgido problemas o dificultades a lo largo del proyecto que deban ser corregidas para futuros proyectos.

En concreto, algunos aspectos del proyecto que pueden ser objeto de evaluación son:

  • definición de objetivos, competencias, contenidos y actividades a desarrollar a lo largo del proyecto
    • ¿Había una clara correlación entre todos estos elementos del diseño del proyecto?
    • ¿Se han conseguido los objetivos previstos?
    • ¿Han estado disponibles y han sido suficientes los recursos previstos?
  • análisis del desarrollo del proyecto
    • ¿Se han realizado todas las fases del proyecto?
    • ¿Se han cubierto los puntos críticos del proyecto?
    • ¿Se ha alcanzado el producto final esperado?
  • análisis del impacto y la satisfacción de los participantes
    • ¿Se observa algún cambio en los estudiantes entre el inicio y el final del proyecto?
    • ¿Están los participantes directos en el proyecto satisfechos?
    • ¿Están los participantes indirectos (familias, resto del profesorado, dirección del centro y otros agentes externos) satisfechos con el desarrollo del proyecto?

Para esta evaluación disponemos fundamentalmente de dos herramientas:

  • Cuestionarios, encuestas o entrevistas
  • Análisis de los productos realizados a lo largo o al final del proyecto

En ambos casos la evaluación del proyecto debe conllevar el análisis de los datos, su interpretación y la elaboración de un informe o bien para su publicación, o bien para ser archivado junto al resto del material del proyecto. También debe considerarse la posibilidad de contar con una evaluación externa, que siempre es una señal de calidad en cualquier proyecto pues añade más objetividad al proceso y ofrece perspectivas diferentes al análisis y la reflexión.

Tras el cierre (o en paralelo) comienzan dos fases importantes. El registro del proyecto consiste en archivar toda la documentación que se haya generado en el transcurso del proyecto: planes y programaciones, diseño de actividades, fichas de trabajo, grabaciones y fotografías, evidencias del producto final, etc. Este registro permite, no sólo profundizar en la evaluación del proyecto, sino también poder replicarlo en cursos sucesivos o en diferentes etapas o niveles.

Para la inclusión del nuevo material en el histórico de proyectos del centro es interesante establecer algunos datos fundamentales en una ficha de proyecto: título del proyecto, breve descripción con mención explícita del producto final, materias implicadas, nombre del profesorado, secuencia de actividades, incidencias y valoración general del proyecto.

Por último, tras todo el esfuerzo realizado, aún queda una última responsabilidad del proyecto: su difusión. Un proyecto no es una aventura discreta. Tenemos la obligación de dar difusión a nuestros proyectos y esta obligación la hemos asumido ante cuatro colectivos importantes: nuestro alumnado, nuestro profesorado, la comunidad profesional y, por supuesto, nosotras y nosotros mismos.