Competencias y desarrollo profesional

Los propósitos que llevan a construir un portafolio pueden ser distintos en diferentes momentos, situaciones y hasta culturas.
En los contextos que manejan este instrumento desde hace años las principales razones para diseñarlo se dirigen a: empleabilidad, mantenimiento de privilegios, promoción y premios docentes. Normalmente cuando se aplica para un trabajo se presenta un curriculum vitae pero cada vez más empresas, incluidas las instituciones educativas, piden un portafolio profesional que documente el trabajo concreto que el aspirante sabe hacer. El portafolio es así su carta de presentación y la garantía para el empleador de que la persona a la que contrata cuenta con las competencias que muestra en el portafolio profesional.
Las competencias profesionales de un profesor deben mostrarse en el e-portafolio con la máxima claridad. Así tanto la vertiente de especialidad del área de conocimiento (música, biología, educación física, historia, etc.), como la vertiente didáctica (metodologías docentes, uso de recursos, pericia tecnológica, etc.) deben estar nítidamente reflejadas en el e-portafolio. También competencias de tipo más personal (idiomas, viajes, hobbies, etc.) que aporten nivel añadido al aprendizaje y que lo motiven o potencien con sentido.
En cualquier caso el portafolio docente es un instrumento de evaluación en el sentido amplio para el que se deberá marcar las competencias prioritarias que buscan o quieren en sus profesores. Atendiendo a este sentido amplio de la evaluación al que apelamos también entendemos que el e-portafolio es un instrumento de autoevaluación. Por ello cada profesor puede poner el énfasis de su portafolio en uno o más aspectos concretos dándole un cariz personal. En este último caso de la autoevaluación el ente evaluador es el mismo profesor o sus colegas por lo que el propósito evaluativo no estará tan marcado por la promoción profesional como por el análisis y la mejora de la propia docencia.
Otro aspecto importante del e-portafolio profesional es su relación con el desarrollo de la formación docente. Si un portafolio sirve para dejar de manifiesto las fortalezas y debilidades como docente ello marca una ruta, tan explícita como se desee, hacia las necesidades formativas. De este modo, se puede confeccionar una agenda pautada en el tiempo de actividades formativas que el profesor se proponga seguir para mejorar su práctica docente. Esta misma formación docente y su aplicación añadiendo los resultados de su práctica es susceptible de ser incluida en el portafolio como un material importante que demuestre la preocupación del profesor por su actualización y mejora docente.

Reflexión (teoría)

Imagen procedente de Revista de Pedagogía.

De entre las características que definen a un buen profesional docente, la capacidad de reflexionar sobre la propia enseñanza es una de las más importantes y, por ello, es necesario introducir estrategias formativas que permitan su desarrollo. El desarrollo de la competencia de los profesores para reflexionar sobre su propia enseñanza requiere considerar al profesor como un profesional autónomo y responsable, capaz de participar activamente en la evaluación de su propia función docente y del conjunto de componentes y elementos que configuran su actuación y, como consecuencia de todo ello, participar en la mejora de la calidad educativa. Como decimos, la reflexión sobre la práctica es uno de los ejes fundamentales que definen una profesionalidad renovada (Donnay, 1996) como también lo son: la colaboración -base de la innovación docente- en cuanto a competencia de trabajar en equipo; la capacidad de situar al alumno en el centro del proceso educativo y el comportamiento ético que recupera el sentido del compromiso y responsabilidad en el trabajo desarrollado.

En términos generales esta es la filosofía de trabajo que defiende el portafolio docente vertebrado alrededor de una competencia reflexiva que se esfuerza por mostrar evidencias de logro en el aprendizaje mediado por el proceso de enseñanza y sobre la que rotan las demás competencias docentes, sirviendo de esta manera como herramienta de mejora, planificación y acreditación profesional.

Consultando diferentes e-portafolios nos damos cuenta de la diversidad de planteamientos que se pueden encontrar: