Medidas de acompañamiento

Medidas de acompañamiento al alumno en la confección y desarrollo de su portafolio

Pero la tecnología seleccionada para confeccionar e interactuar mediante el e-portafolio no está desligada del nivel de capacitación tecnológica que los usuarios tengan. No obstante también el uso del portafolio, tanto para el profesor como para el alumno, puede ser una excusa para ampliar su uso de tecnología social.

En primera instancia, el éxito de un buen e-portafolio se basa el reconocimiento y desarrollo de los roles de los actores instruccionales. El alumno adopta un papel más activo controlando la información y gestionando su propio aprendizaje, y el profesor deja de ser fuente de información y trasmisión para convertirse en facilitador-orientador del proceso de enseñanza-aprendizaje, adoptando funciones de diseño, evaluación y tutoría. La labor del profesor en este sistema se basa en la tutorización y guía del aprendizaje donde debe facilitar la gestión y uso eficiente de los recursos educativos y, en concreto, para el e-portafolio, los tecnológicos. Para ellos necesita unos conocimientos específicos sobre tecnología básicos mediante los cuales los profesores puedan ofrecer ayudas educativas a sus alumnos.

En concreto, las ayudas que necesitarán los alumnos a lo largo de la realización de su e-portafolio se referirán tanto a la concepción propia del e-portafolio (definición de e-portafolio, de evidencia, tipos de evidencia,…), como a aspectos de tipo tecnológico: qué significa editar una evidencia, publicar el e-portafolio, etc.)

Las ayudas educativas previstas pueden ser de diferente naturaleza en función de cómo se visualizan o aparecen a lo largo del e-portafolio. Así encontraremos: a) ayudas contextuales, es decir, implementadas en la misma plataforma; b) tutoriales, que responden a ayudas de procedimiento, y c) guías, o sea, documentos explicativos sobre cómo elaborar el e-portafolio que despejan cualquier duda procedimental en el mismo momento en el que el estudiante está tomando decisiones. Pueden tener diferentes formatos: audio, web, documentos imprimibles (de diferentes formatos) o vídeo, entre otros. (Barberà, 2009).

Las ayudas del profesor tienen que permitir la adaptación dinámica y contextual entre el contenido que tiene que aprenderse y lo que el alumno puede aportar y aporta al aprendizaje en cada momento y el medio en el que lo hará. Las ayudas no se ofrecen al azar, o sólo cuando el estudiante las reclama, sino que las ayudas efectivas deben tener en cuenta los cambios en la actividad mental constructiva del estudiante.

Es recomendable prever los puntos de dificultad en la implementación del e-portafolio para no confundir a los alumnos o aportarles una carga extraordinaria sobre todo si este sistema es una novedad para ellos. Se recomienda altamente pautar un ritmo de trabajo con el e-portafolio indicando la temporalización de las entregas de las evidencias de aprendizaje así como indicar claramente la relación con actividades de aprendizaje previas y actuales y su posible inclusión entre sus mejores trabajos.

Desde la perspectiva del alumno, la elaboración de su e-portafolio le permitirá aprender a planificarse y a autogestionarse a partir de las orientaciones del profesor, a ser más autónomo en el proceso de aprendizaje y a promover la toma de decisiones durante la actividad educativa; en definitiva, le permitirá y le facilitará la regulación de su propio proceso de aprendizaje pero todo ello también necesita una guía por parte del profesor. Existen algunos recursos en abierto que se pueden utilizar sobre todo por todo lo relacionado con las competencias de gestión del tiempo y visualización del trabajo realizado.

Dependiendo de las características del e-portafolio que quiera desarrollarse, en el momento de inicio del proceso a menudo se negocia y se pacta con el profesor un índice sobre qué contendrá (objetivos, competencias o temas), cómo será el e-portafolio del estudiante (tecnología que se utilizará) y de qué manera se usará (guiar el aprendizaje, evaluar, mostrar los mayores logros,…). Puede ser un índice abierto para los más mayores o expertos, en el que se dejará más margen de decisión al alumno, o cerrado, donde las decisiones vendrán dadas directamente por el docente o el centro. El objetivo del índice será orientar el desarrollo del e-portfolio para que los estudiantes sigan un proceso más rico y flexible de evaluación, tomen conciencia de aquello que evidencia si sus competencias relacionadas directamente con la práctica profesional están o no desarrolladas o a qué nivel lo están, y gracias al acompañamiento del profesor, conozcan cuál es el camino para evolucionar en ellas.

Será muy útil al inicio de la introducción del sistema del e-portafolio mostrar a los alumnos ejemplos próximos a lo que se quiere de ellos. Ello resulta muy ilustrativo a los alumnos y puesto que cada e-portafolio resulta ser distinto, mostrar ejemplos de otros años o ejemplos que se pueden encontrar en la red les ayuda a visualizar el producto final.

Material complementario de ampliación e investigaciónInternational Journal of ePortfolio (en inglés)