Las LEA

Las LEA (lectura, escritura, aritmética) son habilidades que se consideran como básicas en cualquier proceso educativo. Su importancia es grande no sólo por lo que permiten por sí mismas (poder comunicarse de forma escrita, poder realizar cálculos simples), sino por cómo son bloques básicos para conseguir otras habilidades más complejas. La comunicación escrita es básica para poder adquirir nuevos conocimientos, para demostrar que se poseen, o para trabajar con otras personas en procesos de aprendizaje conjuntos. La aritmética es básica no sólo para poder avanzar en casi cualquier conocimiento científico-tecnológico, sino también para poder comprender muchos conceptos básicos en casi cualquier disciplina.

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Fuente: Flickr
En otras palabras, las LEA permiten:
  • Acceso al conocimiento. La lectura permite comprender cualquier texto escrito. Esto ha sido muy importante desde que el libro, y en general la obra escrita, es el formato fundamental para compilar el conocimiento. Quizás la situación esté empezando a cambiar durante los últimos años, al utilizarse cada vez más la información audiovisual para transmitir conocimiento.
  • Participación social. Desde la publicación de carteles hasta el uso del correo postal, la lectura y la escritura permite comunicarse a distancia, o de forma diferida en el tiempo. Durante mucho tiempo, la comunicación escrita ha sido una de las bases de la relación social, y aún sigue siéndolo.
  • Combinación en habilidades más complejas. A partir de la lectura, la escritura y la aritmética, se van desarrollando otras habilidades que las usan o las componen, avanzando de esa manera en el proceso de aprendizaje.

Por todos estos motivos, cuando se quieren medir habilidades básicas, aún hoy es común medir las habilidades LEA.

Durante los últimos siglos de la historia de la humanidad, el disponer de las habilidades LEA ha marcado una gran diferencia con respecto a quien no disponía de ellas. Gracias a ellas podía accederse a una gran cantidad de información (cantidad que se ha multiplicado durante los últimos años), se disponía de muchas posibilidades de expresión, y especialmente de expresión pública (como la autoría de libros o la publicación de folletos), y permitía resolver problemas de forma independiente, sin necesidad de la ayuda de un tercero. Por lo tanto, su impacto en la autonomía personal, en la capacidad de decisión informada, y en la capacidad de participar en el discurso público era (y sigue siendo) muchísimo mayor. De ahí la importancia de conseguir sociedades alfabetizadas, en las que prácticamente todos sus miembros dominan al menos las habilidades LEA básicas.