Las TIC nos complementan

Hay una frase que ilustra lo principal de nuestra relación con las TIC:

"Los ordenadores son increíblemente rápidos, exactos, y estúpidos. Los seres humanos son increíblemente lentos, inexactos y brillantes. Juntos son inimaginablemente poderosos"

Esta frase captura muy bien la naturaleza de la "colaboración" entre las personas y las herramientas TIC. Es muy importante tener siempre en mente esta complementariedad, para evitar utlizar las TIC de forma equivocada. Por ejemplo, no suele tener mucho sentido usar herramientas informáticas en las que las personas tienen que realizar tareas tediosas, completamente maquinales que el ordenador puede realizar (con el programa adecuado) mucho mejor que nosotros.

De hecho, en una primera aproximación, mucha gente encuentra que las TIC, como herramienta, le aburren, y no le permiten ejercer su creatividad. Probablemente esto es debido a que, sobre todo en el entorno laboral, en muchos casos las aplicaciones disponibles no están diseñadas de forma adecuada, y trasladan al lado del usuario muchas tareas tediosas que deberían ser realizadas por el propio programa.

Sin embargo, cuando encontramos formas en que las TIC nos ayudan complementando nuestras capacidades y habilidades, la productividad y las posibilidades crecen asombrosamente. Podemos dejar a los ordenadores trabajando para nosotros largos periodos de tiempo, mientras nos dedicamos a hacer otras cosas. Podemos aprovecharnos de la enorme cantidad de datos e información disponible en Internet para complementar lo limitado de nuestra memoria. Y podemos aplicar nuestra creatividad a pensar nuevas formas de resolver un problema y que los ordenadores se encarguen de los detalles tediosos y complejos, pero maquinales, que tanto nos aburren.

Nota curiosa

La frase sobre cómo los ordenadores son rápidos, exactos y estúpidos, mientras que los humanos son lentos, inexactos y brillantes ha sido atribuida en muchas ocasiones a Einstein. Sin embargo, parece que hay poca base para ello. Hay quien ha asociado la frase a diversos autores, a finales de la década de 1960:

  • Cherne, L. (1968). Remarks by Leo Cherne at the Discover America Meeting, Brussels, June 27, 1968
  • Couture, H. D. and Keyes, M.A. (1969). A paper industry application of systems engineering and direct digital control. Journal of Advances in Instrumentation, V. 24, Part 4, p. 691-4.

Hay un artículo muy curioso, "Einsten never said that" sobre una investigación del origen de esta frase. Tanto el artículo como los comentarios que incluye son muy interesantes desde el punto de vista de cómo usar Internet para buscar los orígenes de una cita, y de los límites de esta búsqueda.