Como hemos mencionado anteriormente, el aprendizaje automático utiliza técnicas y algoritmos para averiguar las relaciones y patrones entre los datos, para aprender de ellos. Las máquinas no aprenden de la misma manera que nosotros los humanos, no tienen emociones o intuiciones. Las máquinas aprenden basándose en los datos y utilizando la estadística. La estadística es la ciencia que estudia la organización, el análisis, la interpretación y representación de los datos. La estadística se divide en dos grandes áreas:
La estadística descriptiva: se utiliza para describir las características de un conjunto de datos.
La estadística inferencial: se utilizan para generar predicciones basadas en los datos.
La mayoría de los modelos de machine learning se basan en la estadística inferencial y en el entrenamiento de los modelos. Estos modelos aprenden de enormes cantidades de datos que reciben como entrada. Cuanto mayor el la cantidad de datos, mayor es la calidad del aprendizaje.