El análisis predictivo trata de buscar patrones y convertir los datos en predicciones y de esa manera saber lo que ocurrirá en el futuro. Gracias al aprendizaje automático junto con los métodos estadísticos se puede predecir cuando se va a agotar un producto para reponerlo o cuando un cliente puede estar pensando en darse de baja. Toda esta información tiene un valor incalculable para la empresa y genera un valioso conocimiento.
Existen dos tipos de modelos predictivos: el modelo de clasificación y el modelo de regresión.
Modelos de clasificación: Se intenta predecir la pertenencia a una clase particular. Por ejemplo, en el caso de clientes que están visitando una web, podemos clasificarlos en futuros compradores o no compradores. Según el comportamiento que tengan y su parecido con otros clientes, podremos predecir la probabilidad de que terminen comprando algún producto. La técnica más utilizada para predecir este tipo de modelo son los árboles de decisión.
Modelos de regresión: En estos modelos, lo que se intenta predecir es un número una cantidad. Podemos estimar, la cantidad de clientes que acudirán a un restaurante durante el fin de semana y así poder comprar cantidad de comida necesaria sin desperdiciar nada.
Modelo de regresión lineal. Licencia: Philipendula, CC BY-SA 3.0, en Wikimedia Commons