Dificultades a superar

Hay una serie de cuestiones que necesitamos aclarar antes de lanzarnos a la metodología flipped classroom porque seguro que alguno o varios de estos problemas surgirán.

  • ¿Todos los alumnos tienen acceso a la tecnología en su casa? Seguramente no, aunque hoy en día la mayoría lo tienen. En este caso necesitarás habilitar el acceso a Internet desde el centro educativo fuera de las horas de clase, por ejemplo algún recreo o alguna tarde en la que sea posible porque haya horas de biblioteca o de aula informática. Además, puedes proponer trabajo en equipo, de forma que los alumnos se junten en casa de alguno o en una biblioteca para realizarlo.
  • ¿Hay un compromiso de alumnos y familias con el trabajo en casa? Necesitarás que las actividades planteadas para fuera del aula sean lo suficientemente atractivas y asequibles como para que los alumnos las hagan. Además, la colaboración de las familias será muy necesaria, de cara, por ejemplo, a la visita a un museo o incluso a ver y comentar las noticias o un artículo de prensa. Estas actividades seguramente sean más atractivas o al menos están más integradas en el quehacer diario de los padres que hacer los deberes tradicionales con sus hijos, así que anímate a solicitar su colaboración. Lo importante es que logres transmitirles la metodología, lo que estás tratando de llevar a cabo, y que ellos te apoyen.
  • ¿Debemos los docentes alargar nuestro horario laboral para atender a los alumnos fuera del aula? Desde luego que no. Además de las horas de permanencia en el centro nuestro horario laboral incluye unas horas en casa que, normalmente dedicamos a corregir, preparar contenidos, etc. No es necesario nada más, no necesitamos estar de guardia para atender a los alumnos. Si acaso, quizá recurran al profesor si tienen dudas de último momento respecto a la entrega de un trabajo o un examen. Entre todos se deben acordar unos límites razonables.