1.1.1. Las competencias: nuevo paradigma educativo

 

La llegada de jóvenes poco cualificados al mercado de trabajo, con competencias vocacionales muy limitadas, supone una desventaja competitiva con repercusiones graves, sobre todo, dentro del contexto internacional en el que nos movemos, cuyas exigencias son sumamente altas (Choi y Calero, 2011).

Conscientes de ello, todos los países han multiplicado sus esfuerzos en los últimos años por modernizar sus sistemas educativos, por prolongar la edad de escolarización y por impulsar políticas educativas en aras de conseguir una población más y mejor formada.

Actualmente, además, nos encontramos en un momento de grandes transformaciones. La crisis ha hecho mella en el progreso económico y social de Europa, debilitando su estructura económica. Por ello, resulta necesario, ahora más que nunca, transformar los sistemas educativos europeos y adecuarlos a las demandas  y necesidades contextuales que, en estos momentos, imperan a nivel mundial (Comisión Europea, 2010).

Para lograrlo, para poder disponer de sistemas educativos capaces de responder con éxito a estos grandes cambios que la compleja sociedad del siglo XXI plantea, la apuesta por un Aprendizaje Permanentede la sociedad -mediante la adquisición de las Competencias Clave- se ha convertido en un requisito imprescindible.

 

Imagen 1. La importancia de las Competencias Clave en la Sociedad del Conocimiento