1.7. Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor

Es transformar las ideas en actos. Está relacionada con la creatividad, la innovación y la asunción de riesgos, así como con planificar y gestionar proyectos con el fin de alcanzar objetivos. Las personas son conscientes del contexto en el que se sitúa su trabajo y pueden aprovechar las ocasiones que se les presenten. El sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor son el fundamento para la adquisición de cualificaciones y conocimientos específicos necesarios para aquellos que crean algún tipo de actividad social o comercial o que contribuyen a ella. Dicho espíritu debería comportar asimismo una concienciación sobre los valores éticos y fomentar la buena gobernanza.

Desempeño de la competencia:

  • Conocimientos: reconocer las oportunidades existentes para las actividades personales, profesionales y comerciales, comprender el funcionamiento de distintas instituciones y conocer las oportunidades y desafíos que afronta tanto la organización, así como la adopción de una postura ética. 
  • Destrezas: gestión proactiva de los proyectos. Esto es: planificación, organización, gestión, liderazgo y delegación, análisis, comunicación, información, evaluación y registro. Así mismo, es necesaria una representación y negociación efectivas, trabajar tanto individualmente como de manera colaborativa dentro de un equipo, determinar los puntos fuertes y débiles de uno mismo y de evaluar y asumir riesgos.
  • Actitudes: iniciativa, proactividad, independencia e innovación tanto en la vida privada y social, como en la profesional; motivación y determinación en el cumplimiento de objetivos personales y laborales.