1.1. Diseñando experiencias de aprendizaje

El desarrollo de un currículo basado en competencias obliga a centros y docentes a reflexionar sobre su presencia en la vida real del aula, es decir, en acciones del día a día.

Una vez identificada la presencia de las mismas en el quehacer diario del aula se trata de cambiar el enfoque tradicional de “actividades de aula” por un enfoque competencial, en el que sea posible evaluar al alumno en función de la consecución de unos niveles de logro competenciales determinados.

No se trata, por tanto, de evaluar conocimientos, sino desempeños. Es decir, se evalúa el “hacer” y/o “resolver” la tarea, situación o problema propuesto, a través del cual el alumno necesariamente deberá demostrar su nivel competencial, integrando para ello: conocimientos, destrezas y actitudes.