Infoxicación

Cada día se crean 2,5 quintillones de bytes de datos. El 90% de los datos que poseemos en la actualidad tienen menos de dos años y el 99,5% de los datos generados en 2012 nunca se han analizado ni se han usado. Cada día se emiten más de 400 millones de tweets por parte de sus 200 millones de usuarios. Cada minuto se sube a youtube 48 horas de vídeo y se realizan más de 2 millones de búsquedas en google. Cada minuto las organizaciones reciben más de 34.000 likes en sus páginas y se escriben más de 27.000 posts en tumblr. Vivimos rodeados de datos e información. La información es abundante y accesible. Es ubicua y móvil. Accedemos a ella desde cualquier lugar y en cualquier momento. Pero los datos no sirven de nada sino se comunican y utilizan. Comunicarlos y utilizarlos requiere saber gestionarlos. Tras la nube y la movilidad la siguiente frontera para las empresas más competitivas es la gestión y el análisis de los grandes datos.

La palabra infoxicación fue acuñada por Alfons Cornellá para definir la situación de exceso información, de intoxicación informacional, en la que uno recibe más información de la que es capaz de procesar. Como consecuencia surge la ansiedad. En inglés el término es information overload y fue definido e 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock.

 

Como consecuencia surge la necesidad de aprender a gestionar este exceso de información. Se impone, como algunos han definido, la necesidad de gestionar nuestra dieta de informaciónNecesitamos herramientas y prácticas que reduzcan el ruido de información que recibimos. Necesitamos procesos que nos hagan ser más productivos.

Gestionar correctamente la información tiene que ver con la capacidad para beneficiarse de la ingente cantidad de información y de recursos disponibles en la Red. Nos capacita para acceder a medios digitales y las tecnologías de la información y la comunicación en general; para entender y evaluar de manera crítica diferentes aspectos de los medios digitales y de los contenidos; para comunicarnos eficientemente en contextos diversos. Es ser capaz de obtener información relevante pero también saber almacenarla y usarla. Requiere ser críticos con la información que recibimos, interpretar y aprender a discernir entre la abundancia de información que se produce a cada instante para discriminar y seleccionar aquélla que es relevante para nuestra actividad o nuestro negocio.

Requiere el conocimiento y el uso de herramientas como redes sociales, microblogging, motores de búsqueda, agregadores, herramientas de curación y mapas mentales.

Gestionar la información es, como ya hemos visto, ser capaces de buscar, obtener, evaluar, organizar y compartir información. Abarca acciones tan diversas como navegar por Internet para acceder a información, recursos y servicios; Obtener información en la Red a través de búsquedas eficientes; Suscribirse a contenidos relevantes; Monitorizar la Red; Guardar de manera organizada la información para favorecer su posterior localización; Evaluar la calidad, la fiabilidad, la pertinencia y la utilidad de la información, los recursos y los servicios obtenidos en la Red; Sistematizar y utilizar la información y conocimiento adquirido, añadiendo valor a los resultados obtenidos; Localizar y distinguir nuevas fuentes de información y combinar con las ya existentes y obtener información en tiempo real y en cualquier lugar. Nos facilita la investigación de temas en la Red y administrar nuestra dieta de información