Repaso del módulo

La sexualidad y el amor son dos capacidades que conforman al ser humano y que están estrechamente relacionadas entre sí. La sexualidad nos permite celebrar la vida en cada poro de la piel y el amor vincularnos profundamente con otro ser humano.

Para enseñar qué es el amor hace falta llevarlo al aula y dar a niños y a niñas las palabras para nombrarlo, reconocerlo y valorarlo, o sea, para que no se les cuelen representaciones que muestran el amor de una manera fantasiosa, acotada y estereotipada como son la media naranja, el príncipe azul, el amor obsesivo, la pasión constante, etc.

El amor hacia sí no es lo mismo que parapetarse ante el resto del mundo ni hacer un alarde de autosuficiencia. Es un movimiento interno que nos convierte en más humanos y humanas, con más capacidad para relacionarnos teniendo en cuenta al otro o a la otra, sin negar los propios deseos y necesidades.

La amistad es un pequeño laboratorio para que niños y niñas aprendan a manejarse en sus relaciones y a hacerse cargo de sus sentimientos. Es necesario que aprendan a vivir el juego de la seducción como una forma más de expresión, de conocimiento y de aproximación y no como una lucha basada en la conquista. Del mismo modo, tienen que aprender a vivir el enamoramiento sin confundirlo con el amor.

El amor ocurre cuando hay entendimiento, aceptación y apertura. Las relaciones basadas en el amor permiten que cada cual despliegue su singularidad, sea cada vez más libre, no sienta la necesidad de fundirse con el otro o la otra. Permiten que cada ser humano se enriquezca en la relación con el otro o la otra, sin dejar de ser y de estar con todo lo que es o va siendo.