Corrección de la prueba (codificación)

La corrección de una prueba también debe estar sometida a unos estándares preestablecidos que garanticen la homogeneidad en la corrección. La preguntas de respuesta de elección múltiple son fáciles de codificar, pero las que permiten respuestas abiertas son más complejas. Algo que en ocasiones cuesta mucho esfuerzo a los correctores es no penalizar por cuestiones que en una prueba de aula se considerarían errores. Por ejemplo, penalizar por faltas de ortografía o por una mala expresión gramatical. En las pruebas internacionales es difícil la comparación entre lenguas por lo que no se debe añadir un elemento que distorsione o rompa la homogeneidad, al participar diversos países y emplear distintas lenguas para expresar las respuestas. Si de lo que el alumno expresa se sobrentiende que conoce lo que la pregunta indaga, se codificará como correcta o parcialmente correcta, en función de los códigos de cada ítem.