2.B.- Gestión del centro por proyectos.

a) El Proyecto Educativo de Centro.

La Ley Orgánica de Educación de 2006 (LOE) dedica el capítulo II de su Título V a la autonomía de los centros. La concreta esencialmente a través de tres documentos: el proyecto educativo, el proyecto de gestión y las normas de organización y funcionamiento. Explicita, en su artículo 120, que los centros dispondrán de autonomía pedagógica, de organización y de gestión.

  1. Los centros dispondrán de autonomía pedagógica, de organización y de gestión en el marco de la legislación vigente y en los términos recogidos en la presente Ley y en las normas que la desarrollen.
  2. Los centros docentes dispondrán de autonomía para elaborar, aprobar y ejecutar un proyecto educativo y un proyecto de gestión, así como las normas de organización y funcionamiento del centro.
  3. Las Administraciones educativas potenciarán y promoverán la autonomía de los centros, de forma que sus recursos económicos, materiales y humanos puedan adecuarse a los planes de trabajo y organización que elaboren, una vez que sean convenientemente evaluados y valorados. Los centros sostenidos con fondos públicos deberán rendir cuentas de los resultados obtenidos. Las Administraciones educativas publicarán los resultados obtenidos por los centros docentes, considerados en relación con los factores socioeconómicos y socioculturales del contexto en que radiquen, de acuerdo con lo indicado en los artículos 140 y siguientes de esta Ley Orgánica y en los términos que el Gobierno establezca reglamentariamente. Las Administraciones educativas podrán establecer planes específicos de mejora en aquellos centros públicos que no alcancen los niveles adecuados. En relación con los centros concertados se estará a la normativa reguladora del concierto correspondiente.
  4. Los centros, en el ejercicio de su autonomía, pueden adoptar  experimentaciones, planes  de  trabajo,  formas  de  organización,  normas  de  convivencia  y  ampliación  del calendario escolar o del horario lectivo de áreas o materias, en los términos que establezcan las Administraciones educativas y dentro de las posibilidades que permita la normativa aplicable, incluida la laboral, sin que, en ningún caso, se impongan aportaciones a las familias ni exigencias para las Administraciones educativas.
  5. Cuando estas experimentaciones, planes de trabajo o formas de organización puedan afectar a la obtención de títulos académicos o profesionales, deberán ser autorizados expresamente por el gobierno.

El ejercicio de esta autonomía se concreta en la elaboración de un proyecto educativo propio, así como en la organización y gestión de los recursos necesarios para que mencionados proyectos puedan ponerse en marcha, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 121, al que nos referiremos más adelante.

Siguiendo el dictado de la LOE establece que el Proyecto Educativo de Centro constituye la máxima expresión de la autonomía, en cuanto que “recoge la identidad del centro, explicita sus objetivos, orienta su actividad y le da sentido con el fin de que los alumnos logren las competencias básicas y el máximo aprovechamiento educativo” (91.1).  En su elaboración debe contarse con la colaboración de la comunidad (si bien no se determina el procedimiento ni las condiciones mínimas) y es necesario partir del análisis del contexto y la detección de las necesidades/singularidades.

A partir de esta declaración de intenciones se procede a delimitar cuáles deben ser los componentes del Proyecto Educativo (91.4):

  1. La aplicación de los criterios de organización pedagógica, las prioridades y los planteamientos educativos, los procedimientos de inclusión y otras actuaciones que caracterizan el centro.
  2. Los indicadores de progreso pertinentes.
  3. La concreción y el desarrollo de los currículums.
  4. Los criterios que definen la estructura organizativa propia.
  5. El proyecto lingüístico, que se concreta a partir de la realidad sociolingüística del entorno.
  6. El carácter propio del centro, si hay

Imagen de elaboración propia - CC BY-SA 4.0

La delimitación del Proyecto Educativo constituye uno de los aspectos clave de la ley. Ahora bien, los precedentes de los cuales parten las escuelas e institutos en cuanto a la elaboración de documentos institucionales son, en términos generales, insuficientes dado que se asocian con instrumentos burocráticos, poco operativos. De hecho, un número considerable de centros no disponen de PEC; otros lo ha aprobado de una manera burocrática, haciendo adaptaciones o, simplemente, “cortar y pegar” de documentos otros centros; otros han contratado los servicios de una empresa para elaborarlo durante un curso escolar en un proceso en el que, si bien se apela a la participación y la implicación de la comunidad, no pasan de meras escenificaciones , donde lo que verdaderamente cuenta es disponer del producto final en la fecha fijada.

El Proyecto Educativo que se define a la LEC y en la LOE/LOMCE apunta hacia un documento complejo, pesado, que comportar una notable dificultad técnica y, a su vez, implica invertir tiempo y esfuerzo. El legislador es consciente de esta realidad, por lo cual determina que “el Departamento tiene que prestar en los centros el apoyo necesario para elaborar el proyecto educativo” (91,7). Nuevamente, se trata de una declaración de intenciones pero que no de una realidad, entre otros carencias, porque no es fácil encontrar profesionales preparados que puedan y estén dispuestos a hacerlo.

Finalmente, uno de los pilares en los que se asienta la vigente la Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad de la Educación (LOMCE, 2013) es la autonomía de los centros, de acuerdo con las intenciones que se manifiestan en su preámbulo:

El aumento de la autonomía de los centros es una recomendación reiterada de la OCDE para mejorar los resultados de los mismos, necesariamente unida a la exigencia de una mayor transparencia en la rendición de cuentas. Pese a la reiteración formal de la LOE sobre la importancia de la autonomía, las encuestas internacionales siguen marcando este factor como un déficit de nuestro sistema. Es necesario que cada centro tenga la capacidad de identificar cuáles son sus fortalezas y las necesidades de su entorno, para así poder tomar decisiones sobre cómo mejorar su oferta educativa y metodológica en ese ámbito, en relación directa, cuando corresponda por su naturaleza, con la estrategia de la administración educativa. Esta responsabilidad llevará aparejada la exigencia  de demostrar que los recursos públicos se han utilizado de forma eficiente y que han conducido a una mejora real de los resultados. La autonomía de los centros es una puerta abierta a la atención a la diversidad de los alumnos y alumnas, que mantiene la cohesión y unidad del sistema y abre nuevas posibilidades de cooperación entre los centros y de creación de redes de apoyo y aprendizaje compartido.

b) Proyecto de Proyectos.

Como hemos visto, uno de los documentos principales de la documentación institucional del centro educativo es el Proyecto Educativo de Centro. Éste, a su vez es un proyecto de proyectos, es decir, incorpora y articula otros proyectos que hacen de la gestión del centro una tarea de gestión de proyectos.

El Proyecto Educativo de Centro contempla a su vez todos estos proyectos o planes (algunos de ellos pueden considerarse o no en función de las características del centro, de las exigencias de la administración autonómica pertinente, etc.):

  • el Proyecto Curricular (Propuesta Pedagógica - Infantil - o Concreción Curricular - Primaria -)
  • el Plan de Lectoescritura y de Fomento de la Lectura
  • el Plan de Atención a la Diversidad
  • el Plan TIC
  • el Plan de Acción Tutorial
  • el Plan de Convivencia
  • el Plan de Calidad
  • el Plan de Formación
  • el Proyecto de Marketing
  • el Proyecto de Innovación
  • etc.