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Ejercicios técnicos para construir una historia

Elige el punto de vista más efectivo a la hora de contar tu historia

Normalmente, un autor no le encomienda a un tipo de narrador que cuente el relato. El autor no suele forzar el uso de un narrador determinado porque, a fin de cuentas, la voz del narrador es atributo de la historia. Pero dado que una voz y un punto de vista dan lugar a una historia diferente, el autor debe saber valorar qué narrador es el más indicado. Las 3 propuestas que hay abajo tratan de esa elección, de elegir una historia sencilla donde intervengan al menos dos personajes. Ya sabemos que la realidad depende de quién la mira, así que seguro que cualquier suceso que es diferente para cada uno de ellos. Pensemos en cualquier historia que hayamos leído. ¿Cómo sería si se hubiera contado desde el punto de vista de otro de los personajes?  

Cuenta una historia in media res

Contar una historia in media res es desordenar los sucesos guiados por una intención, que normalmente es conseguir la atención del lector: generar desde el principio alguna pregunta y trabajar la intriga para que el lector no abandone (la intriga se trabaja, como dijimos antes, generando preguntas y retrasando las respuestas). Empezar una historia diciendo que un hombre, una mañana, después de un sueño intranquilo, se despertó convertido en un monstruoso insecto, es una manera muy efectiva de comenzar a contar. Porque empieza con una promesa: la de responder a la pregunta que formulan esas primeras líneas.

Dime lo que miras y te diré quién eres: la construcción de un personaje a partir de lo que mira

El entorno puede servir para subrayar el talante y las emociones de los personajes. También ocurre con los objetos. Ambos elementos pueden servirnos para presentar a nuestro personaje sin necesidad de describirlo. Como ejercicio estaría bien que reflejarais el carácter de un personaje a través de los objetos que le llaman su atención, por ejemplo, mientras come en un restaurante. Que se fije en los cuchillos o en la carne muy cruda o en el que moja pan en la sangre que sale del filete dirá de él algo muy diferente a si se fija en la tela de las servilletas o en las mesas con familias que comen unidas. Son estos detalles los que hay que recoger para poder sugerir, acentuar o subrayar su carácter y estado de ánimo.  

Las situaciones límite

Paul Auster cuenta que él usa a menudo cosas de su vida a la hora de escribir. Si escribe sobre problemas que ya ha pasado puede hacerlo de manera que la frontera entre la realidad y la ficción quede abolida. No tiene mucha importancia que el lector sepa que el escritor pasó por esas experiencias. Que haya pasado en realidad ni añade ni quita valor literario a lo narrado. Pero una situación real es un magnífico punto de partida para indagar, para buscar respuestas o imaginar salidas. Borges reconoce que la situación que vive el protagonista de su cuento El Sur en parte fue vivida por él: como en el cuento, sufrió un accidente que estuvo a punto de provocarle la muerte. La propuesta consiste en partir de alguna situación vivida y desde ahí desarrollar un relato, que sea fiel a la huella vívida en la memoria o que la recree desde la ficción.