Ejemplo: la nube

Fuente: Director TIC

Los servicios "en la nube", como es sabido, se caracterizan por estar hospedados en una infraestructura de terceros. Los usuarios de "la nube" no tienen que preocuparse de dónde se hospedan sus servicios, de mantener la infraestructura, ni siquiera de saber exactamente en qué tipo de máquinas se está alojando la información. Disponen de un servicio habitualmente bien mantenido, 24 horas al día, 7 días a la semana, con mucha escalabilidad (puede crecerse rápidamente en volumen de servicio simplemente contratando más "espacio en la nube"), y permite ciertas economías de escala.

Sin embargo, esta tecnología también presenta sus problemas. Por ejemplo, pueden plantearse algunas preguntas como "¿quién tiene acceso a mis datos?", "¿quién controla que mi servicio se proporcione?" o ¿quién aprovecha realmente el beneficio de la escala?". Dependiendo del contexto, estas preguntas pueden ser desde completamente irrelevantes a fundamentales. Por ejemplo, considérese el caso de datos personales de personas que podrían ser objeto de persecuciones por motivos políticos, de datos privados sujetos a problemas de seguridad en los servicios "en la nube", o simplemente el caso de un proveedor de servicios que desaparece del mercado de un día para otro.

La tecnología de la nube no es la única posible para proporcionar estos servicios. Hoy día, los dispositivos de cómputo y de almacenamiento están alcanzando precios tan bajos, que técnicamente muchos de los servicios que usamos podrían proporcionarse (literalmente) con un móvil o con un ordenador de bajo coste. Por eso hay varios proyectos proporcionando alternativas a los servicios (especialmente de almacenamiento, pero no solo) en la nube. Uno de ellos, que puede ilustrar lo que pretenden, es la Freedom Box, un buen ejemplo de "micro servidor": pequeños ordenadores (del tamaño de un teléfono móvil o menores), con bajo consumo, que se pueden conectar a un enchufe cualquiera y se comunican via WiFi. Estos microservidores tienen programas para proporcionar los servicios de nube más habituales, pero son propiedad de los usuarios. Cuando tienen que intercambiar datos, en lugar de utilizar servicios en la nube se comunican directamente con los microservidores de otros usuarios.

Es fácil ver cómo las implicaciones y consecuencias de una tecnología basada en microservidores es bien distinta de una basada en servicios en la nube.


Fuente: Intel.la