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Qué es una consigna o propuesta de trabajo

¿Cómo conseguir que alguien escriba? ¿Cómo poner en marcha el juego, la reflexión, todo lo que la escritura supone? La clave está en la formulación de la consigna.

Define consigna GRAFEIN: «Una consigna es una fórmula breve que incita a la producción de un texto». «Es un pretexto, algo capaz de generar un texto».

Para OULIPO cualquier ejercicio que busca producir un texto ha de ser una mezcla de libertad y restricción, estímulo y obstáculos que necesitan ser superados. Siempre ha de tener algo de «valla» y de «trampolín». Un punto del que partir y otro al que llegar. La consigna debe limitar el ámbito de la respuesta. No vale todo, el ejercicio impone una serie de leyes que el alumno ha de respetar.

Estas leyes pueden ser simplemente el uso de determinadas palabras en el texto, comenzar con una frase dada que impone un determinado punto de vista, un narrador, una atmósfera. Incluso incumplir la consigna valiéndose de determinadas estrategias de realización se convierte en una solución a la misma consigna.

Una consigna puede tener soluciones diferentes. Las respuestas son siempre muchas, no hay una exacta. Por lo que la indagación en los mecanismos de producción del texto, preguntarse cómo se ha construido y los efectos que provoca, debe ser objeto de análisis en el grupo.

Sobre la consigna de trabajo del taller en la escuela Gloria Pampillo escribe en El taller de escritura:

Una propuesta debe ser al mismo tiempo escueta y enriquecedora; debe plantear un problema y dar elementos para resolverlo; no debe transmitir un conocimiento, pero debe acrecentar los conocimientos […] ¿Qué significa que una propuesta se enuncia sin haber transmitido inmediatamente antes un conocimiento que enseñe cómo cumplirla? Significa que no se analiza o estudia, ni se define tampoco “la poesía”. En general este “silencio” previo a la propuesta implica un gesto de confianza que intenta movilizar al máximo los recursos y el conocimiento literario que cada uno tiene.

Las consignas o propuestas de ejercicios están orientadas hacia un objetivo de trabajo, lo que no significa que el alumno no pueda desviarse por caminos imprevistos. Su función principal es servir de estímulo para la exploración. Toda consigna es un juego que busca sacar al alumno de la costumbre, provocar el desentumecimiento, hacer pensar. Por lo que, sea cual sea el resultado, realizar el ejercicio ya supone mucho trabajo: la generación de ideas, su ordenación, la planificación de un texto, la redacción y la revisión de lo escrito.

Las consignas pueden realizarse en grupo o individualmente. Hay ejercicios magníficos que se prestan al juego grupal, como el «cadáver exquisito» o «el juego del diccionario»; otros, piden un trabajo personal, como por ejemplo, escribir «un recuerdo de infancia». Lo ideal es trabajar de ambos modos. El grupo nos protege al «mostrar lo que somos». Lo individual propicia el reconocimiento de cada uno.

Aunque siempre sirven de estímulo, las consignas buscan diferentes objetivos: el estímulo de la imaginación y la creatividad, el trabajo con la memoria, juegos para desbloquear, posibilidades técnicas y temáticas para la construcción de historias, juegos con la palabra, la escritura del poema, etc.